El proyecto combina sensores ecológicos, espectrometría, alertas remotas e imágenes satelitales para identificar las floraciones antes de que sean visibles y puedan afectar a la calidad del agua.
Marruecos desarrolla un sistema de vigilancia capaz de detectar de forma temprana la proliferación de algas tóxicas en presas y embalses. La propuesta reúne inteligencia artificial, un dron acuático, sensores, análisis óptico e información satelital para anticipar episodios que podrían deteriorar el agua y complicar el suministro.
La iniciativa responde a un problema especialmente sensible en un país marcado por la escasez hídrica. Las presas almacenan y distribuyen agua dulce, por lo que una floración localizada demasiado tarde puede afectar a un recurso esencial.
El proyecto pretende sustituir una vigilancia basada principalmente en señales visibles por un seguimiento de parámetros capaces de advertir cambios antes de que el episodio alcance una fase crítica. De esta manera, las autoridades podrían disponer de más margen para estudiar el problema y adoptar medidas.
La detección temprana de algas tóxicas protegería los embalses de Marruecos
Las proliferaciones de algas nocivas pueden generar toxinas, reducir el oxígeno disponible en el agua y perjudicar a otros organismos acuáticos. Su aparición en un embalse no se limita, por tanto, a una alteración visual de la superficie, sino que puede convertirse en un problema para la calidad del agua almacenada.
El riesgo adquiere una dimensión mayor cuando ese embalse forma parte de la infraestructura empleada para abastecer a la población. Una detección tardía reduce el margen de actuación y puede obligar a intervenir cuando el deterioro del agua ya ha avanzado.
La información facilitada sitúa el proyecto dentro de la necesidad de modernizar la vigilancia de los embalses marroquíes. Un estudio publicado en African Scientific Journal plantea utilizar herramientas tecnológicas capaces de identificar señales previas, cruzar los datos obtenidos en el agua y apoyar modelos de predicción.
La propuesta no se limita a responder después de encontrar algas en la superficie. Busca construir un sistema preventivo que permita observar cambios, interpretar su evolución y emitir avisos con suficiente antelación para facilitar una intervención.
Así funciona el dron acuático que analiza señales asociadas a las microalgas
Uno de los componentes centrales es un dron acuático diseñado para desplazarse por la superficie de los embalses, donde se forman estas proliferaciones. El vehículo incorpora sensores ecológicos y capacidades de inteligencia artificial para recoger datos y analizarlos con rapidez.
Entre las técnicas previstas figura la espectrometría, un método que mide la interacción entre la luz y la materia. Aplicada al agua, puede buscar señales relacionadas con la presencia de microalgas y con los cambios que experimentan durante su crecimiento.
El prototipo se probará con muestras reales recogidas durante las cuatro estaciones del año. Esta planificación permitirá analizar el comportamiento de las algas bajo diferentes condiciones ambientales y en distintas fases de desarrollo, ya que sus señales pueden variar a lo largo del ciclo anual.
Los datos obtenidos por el dron servirán para apoyar el envío de alertas remotas cuando el sistema identifique indicadores relacionados con una posible proliferación. Esta capacidad reduciría la dependencia de las inspecciones visuales y ayudaría a localizar con mayor rapidez las zonas que requieren atención.
Los modelos con imágenes satelitales anticiparían las zonas con mayor riesgo
El sistema también incorpora modelos de predicción alimentados con imágenes satelitales. Esta capa amplía la vigilancia más allá de los lugares recorridos por el dron y permite estudiar patrones sobre una superficie mayor del embalse.
La combinación de imágenes, mediciones en el agua, análisis ópticos y muestras de laboratorio puede ofrecer una lectura más completa que una inspección basada únicamente en lo que se observa desde la orilla. La inteligencia artificial se empleará para relacionar estos datos e identificar posibles coincidencias.
La utilidad prevista reside en anticipar dónde aumenta la probabilidad de que aparezca una floración. Un aviso temprano puede facilitar la adopción de medidas antes de que la presencia de algas eleve el riesgo de contaminación o llegue a provocar interrupciones importantes en el suministro.
La información disponible describe una fase de desarrollo y prueba del prototipo, no una implantación generalizada en todos los embalses de Marruecos. El proyecto muestra, sin embargo, una estrategia orientada a integrar varias tecnologías para mejorar la observación y acelerar la respuesta ante un problema que afecta directamente a la calidad del agua almacenada.
