Giro en la política laboral para atraer a más mujeres ante la creciente falta de trabajadores

Grandes firmas como MUFG Bank y Nippon Life han eliminado categorías administrativas ocupadas casi por completo por mujeres, asociadas a sueldos más bajos y escasas opciones de ascenso. La reforma busca atraer y retener talento femenino ante un déficit estimado de 11 millones de trabajadores en 2040.

Japón no ha decretado una equiparación salarial inmediata para toda la población trabajadora. El cambio procede de grandes compañías que están unificando trayectorias profesionales antes separadas entre puestos administrativos y categorías con mayor salario, movilidad y posibilidades de promoción. El país ya cuenta desde 2020 con normas destinadas a evitar diferencias injustificadas entre trabajadores regulares y empleados temporales o a tiempo parcial.

Las mujeres en Japón ya cobran el 76,6% del salario masculino

La última Encuesta Básica sobre la Estructura Salarial, correspondiente a 2025, sitúa el salario mensual ordinario medio en 373.400 yenes para los hombres y 285.900 yenes para las mujeres. La remuneración femenina representa así el 76,6% de la masculina.

El 74,8% citado con frecuencia corresponde a 2023. La proporción aumentó hasta el 75,8% en 2024 y volvió a mejorar ocho décimas durante 2025. Pese al avance, la diferencia continúa siendo del 23,4% según esta medición oficial.

Estas medias no demuestran que dos personas con una función idéntica reciban siempre salarios diferentes. También influyen la antigüedad, la edad, la jornada, la categoría profesional y la presencia femenina en puestos directivos. Con otra metodología, la OCDE situó la brecha salarial japonesa en el 21,3%, la cuarta más elevada entre sus países miembros.

MUFG y Nippon Life desmontan categorías que frenaban las carreras femeninas

MUFG Bank ha reconocido que su antigua categoría BS, centrada en tareas de ventanilla y administración, tenía una plantilla principalmente femenina y un nivel salarial inferior al de la carrera general. Desde abril de 2025, ambas divisiones han desaparecido y todos los empleados pertenecen a una única categoría profesional.

Nippon Life adoptó una decisión similar al suprimir una categoría administrativa formada casi exclusivamente por mujeres. En los datos divulgados cuando se anunciaron estos cambios, la remuneración femenina media equivalía al 50% de la masculina en MUFG y al 39% en Nippon Life.

Son promedios de toda la plantilla, condicionados por la concentración de mujeres en empleos peor pagados y su menor presencia en los niveles superiores. No representan una tarifa distinta para dos trabajadores con idénticas responsabilidades.

La falta de mano de obra obliga a aprovechar todo el talento femenino

Recruit Works Institute calcula que la oferta laboral japonesa bajará desde los 65,87 millones de trabajadores registrados en 2022 hasta unos 57,68 millones en 2040. La demanda permanecería cerca de los 68,68 millones, lo que dejaría aproximadamente 11 millones de puestos sin cubrir.

La estimación parte de un escenario sin un crecimiento económico significativo. Una expansión mayor podría elevar todavía más las necesidades de contratación, aumentando la presión sobre las empresas para recuperar y conservar talento femenino.

Salario, promoción y conciliación decidirán si más trabajadoras permanecen en sus empleos

La tasa de empleo regular entre las japonesas alcanza su máximo, un 60,3%, entre los 25 y los 29 años y disminuye posteriormente. El Gobierno denomina a este fenómeno “curva en L” y lo relaciona con el paso de muchas mujeres hacia trabajos temporales después de la maternidad.

Tokio habilitó en abril de 2025 la posibilidad de concentrar la jornada mediante un sistema flexible y disponer de tres días libres semanales. También creó un permiso parcial de hasta dos horas diarias para determinados empleados con hijos. Estas medidas se aplican al personal del Gobierno Metropolitano, no al conjunto de trabajadores japoneses.

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