La maestra española Andrea Herranz, de 26 años, difundió una convocatoria con entre 2.400 y 2.700 euros netos estimados. La oferta cerró el 31 de julio y exigía finés B1.
La oferta que Andrea Herranz ha difundido en redes correspondía a 20 puestos permanentes de maestro de Educación Infantil en escuelas infantiles públicas de Helsinki. El proceso se publicó en mayo de 2026 y cerró el 31 de julio, por lo que ya no admite candidaturas. Quienes superasen la selección debían completar la formación lingüística y cumplir los requisitos para incorporarse en agosto de 2027. «¿Y si te dijera que puedes ser profesora en Finlandia sin oposiciones?», planteó la docente al presentar la campaña.
Qué ofrecía Helsinki a los maestros de Educación Infantil
La Ciudad de Helsinki anunciaba un contrato indefinido y a jornada completa desde el primer día. El salario base era de 3.224 euros brutos mensuales. La documentación de Helsinki estimaba un neto de entre 2.400 y 2.700 euros, sujeto a la fiscalidad personal. También contemplaba un complemento del 3% al 8% por experiencia relevante y paga de vacaciones. La jornada semanal era de 38 horas y 15 minutos, con turnos variables de unas siete horas y cuarenta minutos diarios.
El paquete añadía asistencia sanitaria, 550 euros anuales mediante ePassi y apoyo lingüístico durante el empleo. Helsinki garantizaba alojamiento al llegar y ayudaba con el banco, los suministros, el registro y otros trámites. La documentación no presentaba ese alojamiento como gratuito. Los vuelos y los primeros días de estancia corrían inicialmente a cargo del candidato, aunque podía solicitar apoyo de movilidad EURES. Este acompañamiento también aparece en otras ofertas europeas de EURES, pero cada convocatoria fija sus propias condiciones.
Sin oposiciones no significaba una contratación automática
La expresión «sin oposiciones» describía la ausencia de un examen competitivo equivalente al acceso español a la función pública. No significaba que bastara con enviar el currículum. El itinerario incluía una entrevista con responsables de la escuela infantil, una decisión de selección y varias pruebas de idioma. Helsinki indicaba que habría empleo para quienes entrasen en el curso y cumplieran todos los criterios al finalizarlo. La contratación quedaba vinculada a superar cada fase.
Para entrar en el curso se exigía un grado en Educación Infantil, derecho a trabajar en la UE o EEE y buen inglés. No era necesario conocer finés al presentar la candidatura, pero sí comprometerse con varios meses de formación. Antes de firmar, era obligatorio alcanzar el nivel B1, obtener el reconocimiento del título y acreditar antecedentes penales limpios. Además, se pedía un certificado que descartase tuberculosis respiratoria. La Agencia Nacional Finlandesa de Educación puede imponer medidas compensatorias cuando detecta diferencias formativas. La ausencia de un examen tampoco elimina los requisitos profesionales en otras vacantes escolares sin oposición.
El calendario terminaba con la incorporación en agosto de 2027
El calendario preveía iniciar el curso de finés entre septiembre y octubre de 2026. Después llegarían una prueba A1, la formación A2 y el tramo hasta B1. La contratación y el traslado se situaban antes del comienzo del trabajo en agosto de 2027. Sin embargo, la candidatura cerró el 31 de julio de 2026. A 11 de agosto de 2026, las personas que no se inscribieron deben esperar una nueva campaña oficial.
El reconocimiento del título tampoco era automático ni inmediato. La agencia finlandesa señala un plazo medio de tres o cuatro meses. Desde el 1 de enero de 2026, la decisión cuesta 495 euros, divididos entre tramitación y resolución. El material de Helsinki preveía apoyo de EURES y del ayuntamiento para recuperar ese desembolso, sujeto a la gestión correspondiente. Los candidatos debían adelantar también parte de los gastos de traslado.
Por qué Helsinki busca docentes formados en otros países
Helsinki recluta maestros de Infantil en el extranjero desde 2024 debido a la falta de profesionales con educación superior. El primer proyecto incorporó a seis docentes españoles en centros de lengua sueca. Una fase posterior seleccionó a 20 profesores para escuelas infantiles de lengua finlandesa y les ofreció nueve meses de formación. Las seis ciudades finlandesas más grandes pretenden incorporar alrededor de 8.000 profesionales cualificados hasta 2032. Esa previsión refleja una estrategia continuada, pero no garantiza convocatorias idénticas.
El atractivo pedagógico destacado por Andrea Herranz coincide con la descripción oficial del puesto. Helsinki sitúa el juego como base del aprendizaje y utiliza la naturaleza durante todo el año. También reconoce autonomía profesional y trabajo coordinado con cuidadores, familias y otros especialistas. La maestra española resaltó las ratios bajas, el aprendizaje al aire libre y la confianza depositada en los docentes.
Quienes valoren empleos educativos en Irlanda u otros destinos deben comprobar siempre que la oferta siga abierta en EURES o en el portal del empleador.
