El profesor cuestiona que se impartan materias con lenguaje técnico en otro idioma y pide reforzar el inglés oral, la lectura y la educación financiera.
Toni García Arias vuelve a situar el debate educativo en una pregunta que afecta a miles de familias: qué deben aprender los alumnos y cómo deben hacerlo. El docente defiende que el inglés debe enseñarse desde la comunicación oral, pero cuestiona que asignaturas como Matemáticas o Ciencias se impartan en inglés cuando el propio vocabulario ya resulta complejo en español. Su trayectoria incluye el reconocimiento como mejor docente de Primaria en los Premios Educa Abanca y su presencia entre los finalistas del Global Teacher Prize 2023.
El debate sobre enseñar Matemáticas y Ciencias en inglés llega a las aulas
García sostiene que el problema no está en estudiar inglés, sino en la forma de enseñarlo. A su juicio, muchos alumnos han pasado años memorizando reglas, estructuras y vocabulario sin una base oral suficientemente consolidada.
Por eso considera que el idioma debe trabajarse primero desde el uso real: hablar, escuchar y entender situaciones cotidianas. Después, llegarían la gramática, la ortografía y las estructuras más complejas.
Crítico con el modelo bilingüe aplicado a materias técnicas, el docente alerta de que pedir a un niño que aprenda conceptos científicos en otra lengua puede añadir una dificultad innecesaria. Cita ejemplos como “enzima”, “sustancias” o “virus”, términos que ya exigen comprensión conceptual antes de pasar por una segunda lengua.
Los resultados de PISA y el nivel de inglés reabren el debate educativo
El contexto acompaña esta reflexión. Los últimos resultados de PISA sitúan a España cerca de la media de la OCDE en Matemáticas, Lectura y Ciencias, aunque los datos muestran descensos frente a evaluaciones anteriores en algunas competencias.
En pensamiento creativo, el alumnado español obtuvo 33 puntos sobre 60, la misma puntuación que el promedio OCDE. Este apartado mide tareas de expresión escrita, visual y resolución de problemas sociales y científicos.
El inglés tampoco cierra el debate. En el EF EPI 2024, España aparece en la posición 36 de 116 países y regiones, con una puntuación de 538, y en el puesto 26 de 35 en Europa.
Toni García pide menos teoría aislada y más aprendizaje para la vida diaria
La crítica de García no se limita al bilingüismo. También cuestiona que la lectura se convierta en una actividad asociada siempre a controles y preguntas, porque esa presión puede acabar alejando a los niños de los libros.
También reclama más contenidos útiles en secundaria. Entre ellos, gestión de presupuestos, comprensión de nóminas, lectura de etiquetas, relación con la administración o uso de plataformas digitales para solicitar ayudas.
Su planteamiento conecta con los datos de competencia financiera: PISA 2022 situó a España con 486 puntos, 12 menos que la media de la OCDE.
Para García, la escuela debe mantener la memoria y la teoría, pero sin perder la aplicación directa de lo aprendido. Esa combinación es la que, según defiende, puede hacer que los alumnos entiendan mejor el mundo que les espera fuera del aula.
