Adiós a encontrarse obras por sorpresa, la DGT muestra cómo funcionan sus nuevos conos conectados

Tráfico ha mostrado esta tecnología en Corea del Sur. Su funcionamiento y las obligaciones de las empresas ya estaban regulados antes del congreso.

La DGT presentó el 23 de octubre de 2026 sus conos conectados en el Congreso Mundial sobre Sistemas Inteligentes de Transporte, en Corea del Sur. Estos dispositivos comunican la ubicación de obras para que los avisos puedan llegar a navegadores, aplicaciones y vehículos. La presentación no impone comprar un nuevo accesorio para el coche. Sí permite explicar qué información recibe el conductor, cómo se actualiza y qué señales debe atender cuando atraviesa un tramo afectado.

Los conos conectados ya tenían un protocolo anterior al congreso

El encuentro se celebró en Gangneung entre el 19 y el 23 de octubre, con participantes de más de noventa países. Tráfico presentó una solución destinada a aumentar la protección de quienes trabajan en la carretera y de quienes circulan por ella. Las reparaciones de las carreteras pueden alterar carriles y recorridos habituales. La aportación del dispositivo consiste en hacer accesible digitalmente esa incidencia. Su protocolo vigente procede de una resolución firmada el 17 de enero de 2025, por lo que el congreso no inaugura su regulación.

Existe además una obligación previa para los responsables de las obras. El artículo 139 del Reglamento General de Circulación exige comunicar su inicio y final efectivos, y la afección al tráfico. Esa información debe remitirse al Punto de Acceso Nacional mediante los medios electrónicos establecidos en las instrucciones correspondientes. El precepto fue modificado en junio de 2026. Por tanto, hay que distinguir la presentación tecnológica, las condiciones de funcionamiento del dispositivo y los deberes de comunicación. Ninguno de esos hechos convierte el cono en equipamiento obligatorio del turismo particular.

El aviso pasa por la plataforma antes de aparecer en una pantalla

El cono incorpora tecnología de comunicación y envía su posición a la plataforma DGT 3.0, integrada en el Punto de Acceso Nacional. Desde allí, los datos pueden incorporarse a servicios de información de tráfico, navegadores, aplicaciones o vehículos conectados. El conductor recibe el aviso mediante el servicio que utilice, siempre que este integre la información correspondiente. La disponibilidad de datos abiertos facilita su distribución, pero no demuestra que cualquier aplicación muestre todos los avisos. Tampoco significa que el vehículo reciba directamente una señal emitida por cada cono cercano.

El sistema permite identificar el principio y el final de una zona afectada, además de posiciones intermedias cuando corresponda. La información se refiere a la alteración de la circulación, no exclusivamente a la presencia visible de trabajadores. Una obra prolongada puede mantener restricciones mientras los operarios no están allí. Por ejemplo, un carril cerrado durante la noche continúa limitando el paso aunque la cuadrilla termine su jornada. Ese supuesto explica por qué un aviso de obras puede seguir siendo pertinente sin personas trabajando a la vista del conductor.

La certificación y la actualización de datos tienen condiciones concretas

La resolución técnica regula el envío inicial, las comunicaciones durante la actividad y la señal de apagado. El mensaje de encendido debe llegar a la plataforma, como máximo, 120 segundos después de activar físicamente el dispositivo. Después se exige al menos una comunicación cada cinco minutos. También se comprueba la antigüedad del mensaje recibido, que no debe superar treinta segundos. Estos intervalos describen requisitos del sistema; no permiten prometer que toda pantalla muestre un cambio al instante. La información debe recorrer también el servicio que la presenta al usuario.

La página de la DGT recoge los modelos certificados y permite comprobar la identificación concreta del equipo. En la consulta del 26 de octubre figuran ConoConectadoDGTV01, de API Movilidad, y NDS-C01, de Netun Solutions. Para una empresa que prepare señalización, comprobar modelo y certificado resulta más preciso que confiar únicamente en una etiqueta comercial. Un cono ordinario no incorpora necesariamente las funciones de comunicación descritas. La certificación comprueba características técnicas y conectividad; no acredita por sí sola que una obra concreta esté correctamente organizada o señalizada.

La señalización de la carretera sigue marcando cómo se debe circular

El aviso digital ayuda a anticipar una incidencia, mientras las indicaciones de la vía determinan la circulación en el tramo. El artículo 133 sitúa las órdenes de los agentes por delante de la señalización circunstancial, y esta por delante de semáforos y señales verticales. El reglamento también obliga a seguir las indicaciones del personal que regula el paso en las obras. Las infracciones en tramos de obras muestran que las obligaciones del conductor ya existen, con independencia de recibir una notificación en el navegador.

Si el teléfono no muestra una incidencia, eso no autoriza a ignorar un carril cerrado o una limitación visible. Tampoco la desaparición de una alerta digital permite atravesar el balizamiento que continúe instalado. El artículo 140 prohíbe trasladar o modificar señales sin la autorización correspondiente, salvo causa justificada. Para consultar el sistema, la DGT publica los modelos y su documentación. Las obligaciones de señalización pueden contrastarse en el Reglamento General de Circulación. Ambas fuentes permiten separar una ayuda informativa de las instrucciones que regulan el paso.

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