Casi 44.000 vacantes llevan tres meses sin cubrir y el SEPE explica por qué

El informe 2026 concentra las mayores dificultades en construcción, industria, transporte, hostelería y sanidad. El dato cobra actualidad tras las nuevas partidas de formación aprobadas el 15 de septiembre

El Observatorio de las Ocupaciones del SEPE actualizó el 21 de julio de 2026 su informe sobre el ajuste entre oferta y demanda de empleo. El estudio contabiliza 95.340 vacantes en el cuarto trimestre de 2025. De ellas, 43.495 seguían sin cubrir después de al menos 90 días, el 45,62% del total. La información vuelve a cobrar actualidad tras las nuevas partidas para formación de trabajadores aprobadas el 15 de septiembre. El diagnóstico combina encuestas laborales, información del Observatorio y registros administrativos del SEPE.

Las vacantes de difícil cobertura crecen más que el total de puestos disponibles

El dato de 2025 empeora frente al cuarto trimestre de 2024. El informe anterior registró 38.288 vacantes de difícil cobertura sobre 89.189 puestos vacantes, un 42,93%. Un año después, las vacantes que alcanzan los 90 días sin cubrir llegan a 43.495 sobre 95.340. La comparación entre ambos informes muestra 5.207 puestos más en esta situación y permite medir la intensidad del cambio con el mismo criterio temporal.

El cálculo arroja que las vacantes totales aumentaron un 6,9% entre ambos periodos, mientras las de difícil cobertura crecieron un 13,6%. Su peso sobre el total avanzó 2,69 puntos porcentuales. El desajuste creció a mayor ritmo que el volumen general de vacantes. El SEPE lo califica como estructural porque persiste con crecimiento del empleo y elevados niveles de desempleo. Además, algunas necesidades pueden no contabilizarse como vacantes cuando las empresas abandonan el proceso de búsqueda.

Conductores, albañiles y sanitarios aparecen entre los perfiles con más dificultades

Las mayores tensiones se concentran en construcción, industria manufacturera, transporte y almacenamiento, hostelería y actividades sanitarias y sociales. Entre las ocupaciones señaladas figuran conductores de camiones, camareros, cocineros, albañiles, electricistas, fontaneros, soldadores y mecánicos. También aparecen enfermeros, médicos y fisioterapeutas. El diagnóstico coincide con una evolución en la que la construcción gana peso en el empleo mientras continúa buscando determinados perfiles cualificados.

El transporte ofrece otro ejemplo de barreras que no dependen únicamente del número de personas desempleadas. El acceso a determinados puestos exige permisos, formación y experiencia específica. Talent24h ya ha abordado cuánto puede costar empezar como camionero, un factor adicional para incorporar nuevos profesionales. El SEPE suma las condiciones laborales, la movilidad geográfica, el envejecimiento y el relevo generacional. También identifica la falta de candidatos, experiencia y competencias técnicas como causas recurrentes.

Una misma ocupación puede tener escasez en una provincia y exceso en otra

El informe advierte de que el desajuste cambia de forma relevante según el territorio. El índice de disponibilidad del Observatorio relaciona contratación y personas inscritas como demandantes de empleo. Sus resultados muestran que una ocupación puede registrar pocos candidatos en una provincia y muchos demandantes en otra. Una cifra nacional, por ello, no permite trasladar automáticamente la misma situación a todas las comunidades autónomas.

El SEPE también señala que la percepción de las empresas y los registros administrativos no siempre coinciden. La coincidencia es limitada y aparece especialmente en el ámbito sanitario. Ambas fuentes miden dimensiones distintas del problema. Para una persona que busca empleo, resulta útil observar la demanda por ocupación y territorio, además del sector general. Una formación puede ofrecer mejores opciones cuando responde a puestos concretos con escasez local y competencias identificadas.

La nueva financiación para formación se dirige a sectores con falta de profesionales

El Consejo de Ministros aprobó el 15 de septiembre de 2026 más de 234 millones de euros para formación de trabajadores. De esa cantidad, 107,4 millones se distribuirán entre comunidades autónomas. Otros 126,7 millones financiarán cuatro convocatorias estatales. Hay 25 millones destinados a construcción y 35 millones para oficios y desempeños estratégicos. Se añaden líneas para turismo y personas en situación de vulnerabilidad.

La financiación coincide con varias carencias recogidas por el Observatorio. Las acciones estarán vinculadas al Catálogo Nacional de Estándares de Competencias Profesionales y podrán incluir microacreditaciones, módulos y certificados profesionales. El reparto no constituye una ayuda individual automática de 234 millones. Quienes busquen formación pueden seguir también los cursos gratuitos del SEPE mientras se publican nuevas convocatorias.

El informe 2026 del SEPE permite consultar el diagnóstico completo sobre ocupaciones y territorios.

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