El sacerdote madrileño cuenta que recibe menos de 1.200 euros al mes y que tiene cubiertos la vivienda y los suministros. Su disponibilidad es «24/7», aunque dispone de 30 días de vacaciones y otros siete para ejercicios espirituales.
Juan Orduña, de 27 años, ha explicado cuánto cobra un sacerdote joven y cómo distribuye su dinero. Durante una entrevista en el pódcast La Pera de Jobs, aseguró que su retribución mensual se encuentra por debajo del salario mínimo, pero señaló que puede mantener una vida tranquila porque no paga alquiler, electricidad ni agua.
Cuánto cobra Juan Orduña frente al salario mínimo vigente en 2026
«Cobramos menos que el sueldo mínimo», reconoció el joven sacerdote al ser preguntado por sus ingresos. Aunque no ofreció una cantidad exacta, confirmó que la cifra «no llega a 1.200» euros mensuales.
De ese dinero también se descuenta una parte destinada a su futura jubilación. Aun así, Orduña sostiene que el importe le permite atender sus necesidades habituales, salir a comer e invitar a otras personas sin afrontar dificultades económicas importantes. Su estilo de vida, según relata, no incluye grandes lujos.
El Salario Mínimo Interprofesional de 2026 está fijado en 1.221 euros brutos mensuales en 14 pagas. El importe anual alcanza los 17.094 euros para una jornada completa. La cantidad mensual indicada por el sacerdote queda por debajo de esa referencia oficial, aunque durante la conversación no precisó el número de pagas que recibe cada año.
La vivienda y los suministros cubiertos cambian sus gastos mensuales
Juan Orduña considera que los sacerdotes cuentan con una ventaja económica frente a otros jóvenes que viven por su cuenta. La vivienda en la que reside está facilitada por la Iglesia y tampoco debe afrontar las facturas de luz y agua.
Estos gastos suelen absorber una parte destacada de cualquier presupuesto mensual. Al tenerlos cubiertos, puede destinar su retribución a la alimentación, los desplazamientos y otras necesidades personales. La gasolina, según aclaró, sí corre por su cuenta.
Esta distribución permite que un ingreso inferior a 1.200 euros resulte suficiente para su situación. El sacerdote asegura que llega a final de mes sin problemas y presenta su economía como sencilla, alejada tanto de la abundancia como de una situación de precariedad.
Un servicio disponible durante todo el día con vacaciones anuales
Al hablar de su horario, Orduña define su dedicación como un servicio «24/7». Con esta expresión se refiere a la disponibilidad permanente que puede exigir el ministerio sacerdotal, aunque aclara que también tiene tiempo para descansar.
El joven dispone de 30 días de vacaciones al año. A este periodo se suman otros siete días dedicados a ejercicios espirituales, una semana reservada para el retiro, la oración y el recogimiento religioso. Estos días adicionales no se plantean como unas vacaciones ordinarias.
La vocación de Juan Orduña comenzó muchos años antes de ordenarse
Juan Orduña fue ordenado sacerdote el 24 de mayo de 2025 en la catedral de la Almudena, cuando tenía 26 años. La ceremonia estuvo presidida por el cardenal José Cobo y reunió a otros jóvenes que también se incorporaron al presbiterio de Madrid.
La Archidiócesis de Madrid contó antes de su ordenación que quería ser cura desde pequeño. Tras varios años de formación y trabajo pastoral, inició un ministerio que entiende como una forma de servicio. Su testimonio refleja una elección profesional y personal en la que la vocación pesa más que el nivel de ingresos.
