Un albañil con 30 años de experiencia explica cómo se trabaja cuando el calor supera los 40 grados

Este trabajador murciano, con 30 años de experiencia, relata cómo afronta el calor extremo en la construcción. Las empresas deben organizar descansos, zonas de sombra y cambios de horario cuando las medidas habituales no garanticen la seguridad.

Las altas temperaturas convierten cada jornada al aire libre en un riesgo añadido para albañiles y otros profesionales expuestos al sol. En episodios que superan los 40 ºC, la hidratación resulta esencial, aunque no puede ser la única respuesta frente al estrés térmico y al golpe de calor en el trabajo.

Los albañiles afrontan jornadas de riesgo cuando el termómetro supera los 40 grados

Paco Nicolás trabaja en el sector de la construcción desde hace tres décadas. Durante una jornada en una promoción de viviendas de Guadalupe, en Murcia, el termómetro ya marcaba 34,5 ºC a las nueve y media de la mañana.

El albañil reconoce que beber agua de manera continua es la forma con la que intenta soportar estas condiciones. Uno de sus compañeros admite que entre las dos y las tres de la tarde el calor llega a ser “impresionante”, aunque deben continuar cumpliendo con el trabajo previsto.

El esfuerzo físico y la exposición prolongada al sol elevan el riesgo de estrés térmico. La prevención debe prepararse antes de iniciar la jornada y modificarse cuando cambien la temperatura, la humedad o las tareas asignadas.

La hidratación no basta para prevenir un golpe de calor en la construcción

El decálogo del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo pide una aclimatación gradual, reducir la exposición durante las horas centrales, habilitar descansos con sombra, adaptar el ritmo de trabajo y mantener una hidratación constante.

También recomienda utilizar ropa holgada y transpirable, proteger la cabeza y los ojos, aplicar crema solar, evitar el trabajo en solitario y llamar al 112 ante la sospecha de un golpe de calor.

El agua, la ropa adecuada y las zonas de descanso reducen el peligro, pero no permiten mantener una tarea cuando la evaluación preventiva no garantiza la protección del trabajador.

La ley obliga a cambiar horarios si Aemet activa avisos naranja o rojo

El Real Decreto 486/1997 establece que las empresas deben adoptar medidas frente a los fenómenos meteorológicos adversos en los trabajos al aire libre. La evaluación debe considerar las características de la tarea y las circunstancias personales conocidas de cada empleado.

La norma permite prohibir determinadas labores durante las horas más adversas cuando no exista otra forma de garantizar la seguridad. Si Aemet emite un aviso naranja o rojo y las medidas aplicadas resultan insuficientes, será obligatorio adaptar las condiciones laborales, incluida la reducción o modificación de la jornada.

La organización del trabajo debe responder al nivel real de riesgo. Facilitar botellas de agua no sustituye la obligación empresarial de cambiar horarios, introducir pausas o suspender tareas.

Murcia anticipa las altas temperaturas con alertas para organizar cada obra

FRECOM y el Colegio de Aparejadores de la Región de Murcia firmaron en 2025 un acuerdo para ofrecer asesoramiento técnico a las empresas. Este servicio se sumó a un sistema de alertas personalizadas que comunica por correo electrónico o WhatsApp las previsiones de Aemet con 24 horas de antelación.

La información permite reprogramar turnos y trabajos antes de que aumente el riesgo. FRECOM señaló que durante el verano de 2024 no se registraron accidentes por golpe de calor en la construcción murciana, según datos de la consejería regional competente. En mayo de 2026, la federación volvió a difundir medidas preventivas contra el calor y el estrés térmico.

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