Una ola de calor extremo puede dar derecho a un permiso retribuido de hasta cuatro días a los trabajadores

Las personas trabajadoras pueden ausentarse del puesto con derecho a salario cuando el calor extremo impida acudir al centro o suponga un peligro grave para su salud. La empresa debe aplicar medidas preventivas antes de mantener la actividad con normalidad.

España afronta una nueva subida de las temperaturas tras una primera ola de calor que dejó valores muy elevados en buena parte del país. La AEMET prevé un ascenso térmico generalizado y máximas de entre 36 y 42 grados en los valles del interior peninsular a partir del viernes, con noches también muy cálidas en amplias zonas.

Ante este escenario, muchos trabajadores se preguntan si pueden faltar al trabajo por calor extremo. La respuesta es sí, pero solo cuando exista una causa justificada: imposibilidad de acudir al centro de trabajo, restricciones de las autoridades o una situación de riesgo grave e inminente derivada de un fenómeno meteorológico adverso.

Cuándo pueden pedir los trabajadores el permiso retribuido por calor extremo

El Estatuto de los Trabajadores reconoce un permiso retribuido de hasta cuatro días cuando no sea posible acceder al centro de trabajo o transitar por las vías necesarias para llegar, así como cuando exista un riesgo grave e inminente, incluidas las situaciones derivadas de catástrofes o fenómenos meteorológicos adversos.

Este permiso se incorporó tras el Real Decreto-ley 8/2024, aprobado después de la DANA, para dar cobertura laboral estable a situaciones en las que acudir al trabajo pueda poner en peligro la seguridad o la salud de la plantilla.

No basta con que haga mucho calor. Debe existir una situación grave y acreditable. Los avisos oficiales de la AEMET, sobre todo los de nivel naranja o rojo, son una referencia esencial para valorar si la empresa puede mantener la actividad con garantías.

Qué obligaciones tiene la empresa ante avisos naranja o rojo de la AEMET

La empresa está obligada a proteger a sus trabajadores frente al calor extremo. El Real Decreto 486/1997 establece que las condiciones ambientales del lugar de trabajo no deben suponer un riesgo para la seguridad y la salud, y exige evitar temperaturas y humedades extremas en los centros de trabajo.

En los trabajos al aire libre o en lugares que no pueden cerrarse por la actividad desarrollada, la norma obliga a tomar medidas adecuadas frente a fenómenos meteorológicos adversos, incluidas las temperaturas extremas. Si hay aviso naranja o rojo y las medidas preventivas no garantizan la protección, será obligatorio adaptar las condiciones de trabajo, incluida la reducción o modificación de la jornada.

Estas medidas afectan especialmente a sectores como construcción, agricultura, jardinería, reparto, limpieza viaria, mantenimiento de infraestructuras o cualquier actividad con exposición directa al sol y esfuerzo físico. El Ministerio de Trabajo ha reforzado la vigilancia este verano y anunció el envío de 113.916 avisos a empresas agrarias y de la construcción para recordarles sus obligaciones ante las altas temperaturas.

Qué ocurre si el calor extremo continúa después de los cuatro días

Si la situación que justifica el permiso se mantiene después de los cuatro días, la ausencia puede prolongarse hasta que desaparezcan las circunstancias que la originaron. La empresa también podrá recurrir a una suspensión del contrato o reducción de jornada por fuerza mayor, según lo previsto en el Estatuto de los Trabajadores.

Cuando el puesto sea compatible con el trabajo a distancia y las comunicaciones lo permitan, la empresa podrá establecer el teletrabajo, siempre con los medios y herramientas necesarios.

Lo que no puede hacer una empresa es exigir que se trabaje sin adaptar la jornada, los descansos, la hidratación, las zonas de sombra o la organización de tareas cuando el calor suponga un peligro real. La Ley de Prevención de Riesgos Laborales también reconoce el derecho a interrumpir la actividad y abandonar el lugar de trabajo si existe un riesgo grave e inminente para la vida o la salud.

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