David (75) trabajó como fontanero autónomo durante más de 50 años y ahora asegura que con una pensión de 500 euros no podría vivir

El profesional empezó a trabajar por cuenta propia a los 24 años y continúa vinculado a su negocio. Su caso muestra cómo el historial de cotización puede condicionar la jubilación de los trabajadores autónomos.

David, fontanero autónomo jubilado, percibe alrededor de 500 euros mensuales de pensión, mientras que su mujer cobra unos 1.000 euros. El matrimonio reúne cerca de 1.500 euros al mes, pero él asegura que esos ingresos no serían suficientes sin las inversiones realizadas durante su etapa laboral, según explicó en el programa La Linterna, de COPE.

David comenzó como autónomo a los 24 años y todavía trabaja

El fontanero puso en marcha su propio negocio después de comenzar a trabajar por cuenta propia con 24 años. Más de cinco décadas después, continúa desarrollando su actividad pese a encontrarse en edad de jubilación.

Durante la entrevista, David reconoció que la planificación económica del matrimonio ha resultado determinante para afrontar esta etapa. “Si no hubiéramos invertido, sería insuficiente”, señaló al comparar su prestación con la de su esposa. No detalló qué productos contrataron ni qué rentabilidad obtuvieron, pero afirmó que ese respaldo económico les permite complementar las dos pensiones.

Su situación refleja una de las principales preocupaciones de los trabajadores por cuenta propia: llegar al retiro después de una extensa trayectoria profesional y recibir una prestación que no cubra los gastos habituales del hogar.

Una vida laboral larga no garantiza una pensión de jubilación elevada

La cuantía de una pensión contributiva no depende únicamente del número de años trabajados. La Seguridad Social calcula la prestación mediante la base reguladora y aplica el porcentaje correspondiente según el periodo total de cotización.

Por este motivo, mantener una actividad durante varias décadas no garantiza por sí solo una pensión elevada. Las bases por las que se haya cotizado a lo largo de la carrera profesional influyen directamente en el importe reconocido al alcanzar la jubilación.

La entrevista no recoge las bases de cotización de David ni el contenido de la resolución emitida por el Instituto Nacional de la Seguridad Social. Por ello, no puede atribuirse su pensión de 500 euros a una única causa.

Los trabajadores pueden consultar una estimación personalizada mediante el simulador de jubilación de Tu Seguridad Social. La herramienta permite conocer la fecha prevista de retiro y comprobar cómo podría variar la prestación al anticipar o retrasar la jubilación.

La pensión media de los autónomos sigue lejos del Régimen General

Los datos oficiales de junio de 2026 sitúan la pensión media de jubilación del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos en 1.060,60 euros mensuales. En el Régimen General alcanza los 1.732,20 euros.

La diferencia es de 671,60 euros al mes, lo que supone que la prestación media de los autónomos es un 38,8% inferior. Los cerca de 500 euros que declara cobrar David no alcanzan siquiera la mitad de la media correspondiente al RETA.

Estas cifras son promedios del conjunto de pensiones en vigor y no representan una cuantía mínima garantizada. Cada prestación responde a la carrera de cotización de su titular y a sus circunstancias personales.

Seguir trabajando tras jubilarse exige cumplir las reglas de compatibilidad

Cobrar una pensión y mantener una actividad profesional solo es posible cuando se cumplen las condiciones establecidas por la Seguridad Social. Entre las opciones disponibles figura la jubilación activa, que permite compatibilizar parte de la prestación con un trabajo por cuenta propia o ajena.

También existe compatibilidad para determinados trabajos autónomos cuando los ingresos anuales totales no superan el salario mínimo interprofesional. La información difundida sobre David no precisa qué modalidad tiene reconocida, por lo que su situación no puede aplicarse automáticamente a otros pensionistas.

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