Cada vez más multas por neumáticos con estos números incorrectos: esto es lo que miran los agentes de la DGT

La nueva campaña de controles en carretera pone el foco en las ruedas: desgaste, presión y códigos laterales. Los conductores en España se arriesgan a sanciones de hasta 200 euros por neumático si no cumplen la normativa.

La Guardia Civil ha intensificado en los últimos días la revisión de los neumáticos en carretera dentro de una campaña especial coordinada con la Dirección General de Tráfico (DGT), que sanciona con hasta 200 euros por cada rueda en mal estado o con medidas no homologadas.

La profundidad del dibujo, las grietas en la goma, la presión de inflado y los números grabados en el lateral del neumático están siendo revisados en los controles. La normativa fija una profundidad mínima legal del dibujo de 1,6 milímetros y considera infracción grave circular por debajo de ese límite.

Por qué la Guardia Civil vigila ahora más los neumáticos de tu coche

Los neumáticos son el único punto de contacto del vehículo con el asfalto y un elemento clave en la seguridad vial. La DGT recuerda que alrededor de un 5% de los vehículos circula con defectos graves en las ruedas, sobre todo por desgaste excesivo o presión incorrecta.

En esta campaña, los agentes comprueban visualmente el estado de cada cubierta y miden el dibujo cuando sospechan que está al límite. Si la profundidad es inferior a 1,6 mm, si hay cortes, deformaciones, abombamientos o la carcasa presenta riesgo de rotura, la infracción se considera grave y la sanción puede alcanzar los 200 euros por neumático, con posibilidad de inmovilizar el coche en casos extremos.

Además del bolsillo, está en juego la seguridad. Con poca profundidad de dibujo aumenta el riesgo de aquaplaning en caso de lluvia y se alargan considerablemente las distancias de frenado, algo que la DGT viene advirtiendo en sus últimas campañas informativas.

Los números y códigos del neumático que deben coincidir con la ficha técnica

El aviso de la Guardia Civil no se limita al desgaste. En el flanco de cada neumático aparecen números y letras como 205/55 R16 91V: indican la anchura, el perfil, el tipo de construcción (radial o diagonal), el diámetro de la llanta, el índice de carga y el código de velocidad máxima para la que está homologado.

Los agentes están comprobando que estas cifras coincidan con las medidas que figuran en la ficha técnica del vehículo y que el índice de carga y el código de velocidad sean iguales o superiores a los exigidos por el fabricante. Montar neumáticos con dimensiones o códigos inferiores puede acarrear sanción e incluso un resultado desfavorable en la ITV, aunque el dibujo parezca correcto.

También se vigila el uso del neumático adecuado según las condiciones: en presencia de nieve o hielo, cuando la señalización lo exige, se deben montar cubiertas con marcaje M+S o disponer de cadenas. Circular con neumáticos no aptos para el clima o el tipo de vía puede derivar igualmente en multa.

Cómo revisar dibujo, presión y desgaste de los neumáticos para evitar multas de 200 euros

Los expertos recomiendan no esperar a llegar al mínimo legal. Organizaciones como el RACE aconsejan cambiar los neumáticos cuando el dibujo baja de 3 mm, especialmente en vehículos que circulan con frecuencia bajo lluvia. Antes de un viaje largo, un control de la DGT o la ITV, conviene revisar tres puntos básicos:

  • Dibujo y testigos de desgaste. Todos los neumáticos incorporan pequeños tacos de goma en las ranuras principales, situados exactamente a 1,6 mm de profundidad. Cuando la banda de rodadura queda al mismo nivel que esos testigos, el neumático ha llegado a su límite legal y debe sustituirse.
  • Estado de la goma y posibles deformaciones. Grietas, cortes, abultamientos laterales o zonas descoloridas son signos de envejecimiento o golpes que pueden provocar un reventón, motivo para cambiar la rueda de inmediato.
  • Presión de inflado. Debe ajustarse a los valores indicados por el fabricante en la pegatina situada habitualmente en la puerta del conductor o en la tapa del depósito. Una presión demasiado baja aumenta el desgaste y la temperatura del neumático; una presión excesiva reduce el agarre y provoca un desgaste irregular.

Quienes tengan dudas pueden recurrir a un taller para verificar medidas, índices de carga y velocidad, así como la fecha de fabricación que aparece en el código DOT, especialmente si los neumáticos llevan muchos años montados. Algunos fabricantes recomiendan sustituirlos a partir de los diez años aunque apenas se hayan usado, debido al envejecimiento de la goma.

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