Las previsiones apuntan a la firma de 800.000 contratos temporales durante la campaña de verano de 2026, un 12% más que en 2025. Turismo, hostelería y comercio concentran buena parte de las oportunidades dirigidas a jóvenes.
El final del curso abre para miles de estudiantes la posibilidad de conseguir ingresos propios, experiencia y una primera referencia profesional. La contratación se concentra en el sector servicios, donde el aumento de visitantes y las vacaciones de las plantillas elevan la demanda de trabajadores.
El turismo y la hostelería concentran siete de cada diez contratos estivales
Según explicó la periodista económica Victoria Ballesteros en ‘La Tarde’ de COPE, siete de cada diez empleos de verano para jóvenes se generan en el sector servicios. Camareros, ayudantes de cocina, personal de hotel, dependientes, reponedores y monitores de campamento figuran entre los perfiles más solicitados.
Las zonas costeras, los destinos turísticos y las grandes ciudades reúnen muchas de estas vacantes. También aparecen oportunidades en campañas agrícolas, especialmente durante la recogida de fruta, y en los dispositivos de prevención de incendios.
Estos últimos puestos suelen exigir un mayor esfuerzo físico, formación específica o una amplia disponibilidad horaria, factores que pueden elevar la remuneración. La campaña incorpora además empleos menos frecuentes, como DJ de piscina, reportero de festivales, catador de helados o personal encargado de valorar playas y servicios turísticos.
Cuánto cobra un camarero y qué sueldos ofrecen otros trabajos de verano
El sueldo habitual de un camarero se sitúa alrededor de 1.250 euros mensuales, según la estimación expuesta por Ballesteros. Durante los meses de mayor actividad puede alcanzar los 1.700 euros por la realización de horas extraordinarias, especialmente en los destinos con más afluencia de turistas.
Los reponedores y dependientes suelen percibir entre 1.200 y 1.300 euros. El salario de los monitores de campamento cambia según la comunidad autónoma, el tipo de jornada, el alojamiento y el número de horas contratadas.
Al valorar una oferta, el candidato debe comprobar si el salario es bruto o neto, el número de pagas, la jornada y el convenio aplicable. El salario mínimo interprofesional de 2026 está fijado en 1.221 euros mensuales y 17.094 euros anuales. Para contratos de duración determinada de hasta 120 días en la misma empresa, el mínimo alcanza los 57,82 euros por jornada legal, incluyendo los conceptos establecidos en el real decreto.
Las horas extra deben aparecer registradas y pagarse o compensarse con descanso
El aumento hasta los 1.700 euros no forma parte automáticamente del salario base. Depende de las horas realizadas y de las condiciones recogidas en el convenio colectivo o en el contrato.
El Estatuto de los Trabajadores establece que cada hora extraordinaria debe pagarse, como mínimo, al valor de una hora ordinaria o compensarse con descanso retribuido. El límite general es de 80 horas al año y la empresa debe registrar diariamente la jornada. Los menores de 18 años no pueden realizar horas extra.
Trabajar durante el verano aporta experiencia y puede mejorar el currículum
No todos los jóvenes consiguen un puesto relacionado con sus estudios. María, estudiante de Magisterio de 19 años, encontró trabajo de apoyo en una guardería, mientras que Carmen decidió trasladarse a Dublín durante las rebajas para practicar inglés y ahorrar.
Aunque buena parte de los contratos termina con la temporada alta, esta experiencia permite acreditar puntualidad, responsabilidad, atención al público y capacidad para trabajar en equipo. Son competencias valoradas en futuros procesos de selección, incluso cuando el puesto no guarda relación directa con la formación académica.
El SEPE señala que un contrato temporal debe identificar la causa de la contratación, las circunstancias que la justifican y su relación con la duración prevista. En los contratos por circunstancias de la producción, el trabajador tiene derecho a una indemnización de 12 días de salario por año trabajado cuando finaliza la relación laboral.
