El Consejo de la Unión Europea vota esta semana una propuesta para modificar las normas de la inspección técnica de vehículos, más conocida como ITV. El objetivo es poner al día un sistema cuyas reglas datan de 2014 y que ahora tendrá que mirar con más detalle elementos cada vez más habituales en los coches, como las baterías o los sistemas ADAS de ayuda a la conducción.
La nueva ITV revisará mejor las emisiones, las baterías y los sistemas ADAS
Uno de los cambios más importantes está en el control de emisiones. Bruselas quiere incorporar métodos más sensibles para medir los óxidos de nitrógeno y el número de partículas contaminantes. Esto permitirá detectar fallos en los sistemas de limpieza de los vehículos modernos. En cristiano: la inspección será más precisa y podrá identificar problemas que hasta ahora podían pasar más desapercibidos.
También se revisarán las baterías y los sistemas ADAS, presentes en muchos vehículos nuevos. Estos sistemas ayudan al conductor con funciones de seguridad y asistencia, por lo que su correcto funcionamiento será cada vez más relevante en la inspección. La propuesta incluye además la teledetección como medida voluntaria. ¿Qué significa esto para los conductores? Que se podrían medir emisiones gaseosas o sonoras en la vía pública sin necesidad de detener el vehículo, facilitando la detección de coches que superen los límites permitidos.
Los conductores podrán pedir un certificado temporal de ITV en otro país
Otra novedad afecta a los ciudadanos de la Unión Europea que circulen o residan temporalmente en otro Estado miembro. La reforma contempla que puedan solicitar un certificado de inspección técnica temporal en un país distinto al de matriculación del vehículo. Este certificado tendrá una duración de seis meses. Durante ese tiempo, el conductor deberá pasar la inspección definitiva en su país de origen.
La medida busca facilitar la movilidad dentro de la UE, aunque no elimina la obligación de cumplir con la inspección correspondiente. Por tanto, no será una vía para esquivar la ITV, sino una solución temporal. El reglamento también quiere poner freno a la manipulación del cuentakilómetros. Para ello, se obligará a crear bases de datos nacionales donde se registren lecturas no solo en las inspecciones técnicas, sino también en talleres autorizados y fabricantes.
Además, se avanzará en la digitalización de certificados, que podrán almacenarse en carteras de identidad digital europea. No obstante, se mantendrá la frecuencia actual de las inspecciones. Las motocicletas podrán seguir quedando excluidas si se aplican medidas alternativas de seguridad vial, mientras que las furgonetas entrarán en el sistema de inspecciones en carretera, con un objetivo de control del 10% respecto a los vehículos pesados.
Los Estados de la Unión Europea tendrán tres años para trasponer la directiva.
