Vecinos de San Sebastián reúnen 1.540 firmas contra un McDonald’s frente a un colegio con 2.200 alumnos

La protesta contra el McDonald’s reclama distancias mínimas respecto a los centros educativos. La norma estatal sobre alimentación escolar regula el interior, pero no establece ese perímetro.

La campaña contra el McDonald’s previsto frente al colegio Aldapeta Maria, en San Sebastián, alcanza 1.540 firmas este 26 de octubre de 2026. El contador de Change.org las identifica como verificadas. Familias y vecinos reclaman frenar el proyecto junto a un centro con unos 2.200 alumnos. La controversia distingue dos cuestiones: qué alimentos se ofrecen dentro del colegio y qué anegocios pueden instalarse enfrente.

La norma sobre alimentación escolar no fija distancias para restaurantes

Las restricciones sobre alimentación en los colegios no establecen, por sí solas, una prohibición para abrir restaurantes en sus alrededores. El Real Decreto 315/2025 regula la oferta alimentaria de los centros educativos y la programación de sus menús. Su ámbito incluye centros públicos, concertados y privados de las etapas recogidas en el artículo 2. La entrada general en vigor se produjo el 16 de abril de 2026, con una excepción temporal para el artículo 4.2.

Por ejemplo, el artículo 5 fija límites nutricionales para productos vendidos en máquinas expendedoras y cafeterías escolares, con las excepciones previstas. Sin embargo, el texto no establece una distancia mínima entre un colegio y un restaurante exterior. De esa delimitación se desprende que cumplir las reglas del comedor y autorizar un negocio cercano son decisiones sometidas a marcos diferentes. La reclamación vecinal pretende precisamente incorporar una protección del entorno mediante la ordenación urbana.

Qué autorizaba la licencia de obras del McDonald’s

El proyecto se sitúa en los números 4 y 6 de la calle Lizarra, en los bajos de un edificio residencial. Según publicó DonostiTik el 29 de septiembre, el Ayuntamiento concedió el 31 de agosto una licencia para acondicionar y unir ambos locales. El presupuesto recogido ascendía a 400.880,54 euros y el aforo previsto era inferior a 170 personas. La reforma incluye cocina, extracción de humos y almacén con cámaras. El edificio de Educación Infantil del colegio se encuentra en esa misma calle.

Aquel permiso correspondía exclusivamente a las obras, según detalló el medio local. Antes de comenzar la actividad, la empresa debía presentar la comunicación previa y acreditar los requisitos establecidos. Esta distinción permite identificar qué documentación describe la reforma y cuál corresponde al comienzo del servicio. Tampoco demuestra que la licencia haya sido suspendida ni que exista un incumplimiento. Los vecinos habían expresado inquietud por el ruido, la suciedad y el aumento de personas, además de la proximidad del alumnado.

Los 400 metros del modelo inglés tienen excepciones

La comparación con Reino Unido necesita precisar el territorio y el tipo de actividad. El marco oficial de planificación consultado se aplica a Inglaterra. Su política HC5 establece que deben rechazarse nuevos proyectos de comida caliente para llevar próximos a colegios o lugares frecuentados por menores. No obstante, contempla una excepción cuando la ubicación está dentro de un centro urbano designado. Por tanto, no equivale a prohibir cualquier restaurante de comida rápida junto a cualquier escuela.

El glosario oficial sitúa esa distancia peatonal razonable en unos 400 metros. También contempla alrededor de cinco minutos caminando cuando influyen la topografía, los itinerarios disponibles o las barreras físicas. Es una referencia que puede alimentar el debate sobre futuros criterios municipales, pero no resulta aplicable automáticamente en San Sebastián. Para comparar ambos modelos hay que considerar esas excepciones y determinar qué establecimientos quedarían incluidos. Trasladar únicamente la cifra de metros ocultaría parte de la regulación.

Las familias piden alternativas antes de la apertura

La petición de Change.org se creó el 6 de octubre y solicita reconsiderar la ubicación y fijar separaciones mínimas para futuros establecimientos. Sus promotores consideran que la cercanía contradice la educación alimentaria recibida por el alumnado. Isabel Iglesias, presidenta de la asociación de familias, explicó a la Cadena SER que existen recomendaciones para almuerzos y meriendas. También señaló el esfuerzo realizado para adaptar los menús escolares. En un comunicado recogido por DonostiTik el 22 de octubre, las familias pidieron comprobar todos los requisitos y estudiar alternativas antes de la apertura.

El alcalde, Jon Insausti, sostiene que la licencia responde a un acto reglado. El periódico situó el debate en el pleno previsto para el 29 de octubre, todavía pendiente. Las familias también solicitan conocer los plazos de revisión del plan urbanístico y cómo participar. Sus dos reclamaciones tienen horizontes diferentes: examinar las opciones para este local y establecer criterios para futuras implantaciones. La propuesta vecinal permanece disponible en su petición original.

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