Una jubilada tenía un caimán, una boa, un zorro y diez perros en un piso de apenas 52 metros cuadrados

Durante más de diez años, la vivienda albergó un caimán, una boa imperial, un zorro, diez perros y 13 aves. La apelación mantuvo la retirada y rebajó la penalidad diaria.

El canal oficial de los tribunales de Moscú difundió el 7 de agosto de 2026 un caso resuelto meses antes. La apelación se dictó el 12 de marzo, tras una sentencia de primera instancia del 7 de octubre de 2025. El fallo obliga a las propietarias de una vivienda de 51,8 metros cuadrados a retirar casi todos los animales. Solo podrán mantener dos perros y deberán sanear el inmueble. La resolución ya ha entrado en vigor.

La orden judicial deja únicamente dos perros en la vivienda

La empresa pública GBU Zhilischnik, responsable de los servicios comunales del edificio, presentó la demanda contra las propietarias. Solicitó vaciar la vivienda de animales, prohibir su permanencia y recuperar unas condiciones sanitarias adecuadas. El Tribunal del Distrito Taganski aceptó parcialmente la petición. El asunto se encuadra entre los conflictos en comunidades de vecinos que llegan a los tribunales, aunque fue resuelto bajo derecho ruso.

La sentencia permitió conservar dos perros, pero ordenó retirar el resto y limpiar el piso. También fijó 1.000 rublos por cada día de incumplimiento y 20.000 rublos por la tasa judicial. La versión consultada de la resolución añade un plazo de diez días desde su firmeza para ejecutar la retirada. Además, la empresa gestora podrá comprobar el estado del inmueble después de las labores de limpieza. La estimación parcial resulta relevante: el tribunal rechazó una expulsión absoluta, aunque confirmó la salida de los demás animales.

Caimán, boa imperial y aves rapaces en 51,8 metros cuadrados

El inventario difundido por el tribunal incluía un caimán, una boa imperial, un zorro y diez perros. La nota añadía 13 aves y citaba un cuervo, varias rapaces nocturnas, cuatro loros y cinco canarios. Entre las rapaces figuraban un cárabo, un búho nival y un búho real. Los animales habían permanecido en la vivienda durante más de una década.

Los vecinos denunciaron olor persistente, insectos y vulneraciones de las normas sanitarias. Según los autos, los perros no salían a pasear y los residuos biológicos del alimento vivo no recibían tratamiento especializado. Estas circunstancias fueron relevantes para la demanda. La reclamación no se apoyó únicamente en que hubiera especies exóticas dentro de un piso pequeño. El artículo 13 de la ley federal tampoco fija una cifra universal de mascotas por vivienda. Vincula el límite a las condiciones veterinarias, sanitarias y a los derechos vecinales. El caso ruso no debe confundirse con las normas españolas de bienestar animal.

La apelación mantuvo la retirada y redujo la penalidad diaria

La pensionista recurrió la sentencia. El Tribunal de la Ciudad de Moscú resolvió la apelación el 12 de marzo de 2026, en el asunto 33-11943/2026. La sala mantuvo la obligación de retirar los animales y sanear la vivienda. Sin embargo, redujo la penalidad diaria al valorar que la recurrente no trabajaba y carecía de ingresos estables.

El comunicado judicial no publica la nueva cuantía de esa penalidad. Tampoco informa sobre el destino de los animales, el grado de cumplimiento o una eventual actuación posterior. Sí consta que la resolución entró en vigor. Por ello, no resulta correcto afirmar que la apelación anuló la retirada o permitió conservar la colección. La diferencia entre el importe inicial y el revisado no puede calcularse con las fuentes públicas consultadas. Cualquier cifra concreta sería especulativa.

Por qué la noticia se conoce ahora aunque el fallo es de marzo

La cronología cambia el enfoque informativo. El Tribunal Taganski dictó la sentencia el 7 de octubre de 2025 y la apelación llegó cinco meses después. El caso se conoció públicamente el 7 de agosto de 2026 por la difusión del servicio judicial. La novedad actual es la publicación detallada del fallo, no una decisión adoptada ese día.

El pronunciamiento afecta a esta vivienda y a sus propietarias bajo la legislación rusa. No crea una regla automática para otros domicilios ni modifica el derecho español. Quienes busquen información nacional pueden revisar cómo se regulan las mascotas en una comunidad. Tampoco permite deducir una prohibición general de especies exóticas en todos los pisos de Moscú. La orden responde a los hechos y perjuicios examinados en este procedimiento. La consecuencia inmediata sigue siendo concreta: retirar los animales salvo dos perros, limpiar el piso y afrontar la penalidad fijada judicialmente.

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