Una excavación en Antequera revela el graderío de un teatro romano de unos 52 metros tras 35 años sin excavaciones

Las excavaciones de septiembre aportan nuevos datos del teatro romano de Singilia Barba. El BOE ya describía sus restos al proteger el yacimiento en 1996.

Las excavaciones realizadas en septiembre de 2026 en Singilia Barba, Antequera, han sacado a la luz parte del graderío medio de su teatro romano. La Universidad Complutense de Madrid comunicó los resultados el 22 de septiembre, después de 35 años sin excavaciones en el yacimiento. El teatro romano de Singilia Barba tiene unos 52 metros de diámetro. La novedad es la recuperación de estructuras bien conservadas de un monumento cuyos restos ya figuraban en documentación oficial.

El teatro romano de Singilia Barba ya aparecía en el BOE de 1996

El Decreto 57/1996 declaró la ciudad romana bien de interés cultural, con categoría de zona arqueológica. Su descripción situaba expresamente los restos del teatro al noroeste del conjunto. También identificaba una zona monumental, un taller de cerámica, tumbas y una villa romana. El documento permite distinguir entre conocer la existencia de un edificio y excavar nuevos sectores para interpretarlo mejor. Esa diferencia ayuda a entender cómo avanza el estudio de los yacimientos romanos en Andalucía, donde permanecen estructuras pendientes de investigación.

La protección publicada en el BOE del 17 de julio de 1996 delimita una superficie de 3.635.450 metros cuadrados. Esa extensión corresponde a toda la zona arqueológica protegida, no al teatro ni a la superficie excavada este septiembre. El mismo decreto sitúa el enclave en terrenos del cortijo del Castillón, al noroeste de Antequera. También señala que los restos eran conocidos desde el siglo XVI. La campaña actual incorpora datos a esa historia documentada, en lugar de establecer por primera vez la existencia de Singilia Barba.

La conservación del graderío contrasta con la reutilización histórica de piedras

La UCM destaca el buen estado de los grandes sillares encontrados en el graderío medio. Lo considera relevante porque los sectores superiores de estos edificios suelen sufrir más derrumbes, expolio y reaprovechamiento de materiales. El equipo está codirigido por Manuel Romero Pérez, Sergio España-Chamorro y Luis Romero Novella. La intervención cuenta con autorización de la Junta de Andalucía y colaboración municipal. Los investigadores deberán continuar las excavaciones para precisar la configuración, la cronología y las transformaciones del monumento, todavía insuficientemente conocidas.

La reutilización de materiales de Singilia está documentada en otros edificios de Antequera. La información municipal de la Real Colegiata de Santa María la Mayor señala que se emplearon numerosos sillares de la ciudad romana. Sitúa la construcción del templo entre 1514 y 1550. Este antecedente aporta un contexto local concreto sobre el desplazamiento de piedras antiguas hacia construcciones posteriores. No permite atribuir esos bloques al teatro. Su procedencia indicada es la ciudad romana, una precisión necesaria para no convertir una comparación documentada en una identificación arqueológica inexistente.

El proyecto prevé georradar y el estudio de más de 70 inscripciones

El proyecto Redescubriendo Singilia Barba tiene una duración prevista desde enero de 2025 hasta diciembre de 2026. Su programa combina prospección geofísica y topografía con el estudio de materiales recuperados en intervenciones anteriores. Prevé utilizar georradar y magnetometría en sectores como el teatro, el foro y el circo. También contempla levantamientos fotogramétricos y modelos tridimensionales. Estas herramientas acompañan las campañas de excavación. Según el proyecto, permiten estudiar la relación entre los restos visibles y aquellos que siguen enterrados.

Otra línea trabaja con piezas conservadas en el Museo de la Ciudad de Antequera y el Museo de Málaga. El programa señala que Singilia reúne más de 70 inscripciones, además de cerámicas, esculturas y elementos domésticos o funerarios. La intención es organizar esa información mediante fichas comparables y bases de datos abiertas. Así, el estudio del teatro forma parte de una investigación urbana más amplia. Los restos arquitectónicos y los objetos conservados ofrecen información diferente sobre edificios públicos, actividades económicas y vida cotidiana.

La historia de Singilia también puede seguirse en monumentos de Antequera

La iglesia de San Juan de Dios aporta otro ejemplo recogido por el servicio municipal de turismo. Su fachada utiliza arenisca procedente de las ruinas de Singilia Barba, mientras la portada emplea caliza roja de El Torcal. Esta diferencia de materiales permite reconocer vínculos entre edificios de épocas distintas sin confundirlos con el yacimiento romano. La información municipal sitúa la iglesia en la calle Infante Don Fernando. Su descripción complementa la de Santa María y muestra cómo parte de la antigua ciudad permanece incorporada al patrimonio posterior.

El proyecto universitario incluye además actividades de difusión, como charlas, talleres familiares, visitas coordinadas y un futuro museo virtual con piezas en tres dimensiones. Son acciones previstas por el programa, que no equivalen a anunciar una apertura permanente del teatro recién excavado. Las próximas convocatorias deberán comprobarse en los canales de sus organizadores.

Para seguir la investigación pueden consultarse el proyecto oficial de la UCM y la declaración de protección de 1996. Ambas fuentes permiten situar cada novedad dentro de la trayectoria del yacimiento.

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