Las Tribus Tulalip colocaron las estructuras en un humedal de Washington el 12 de octubre de 2023. El proyecto seguirá vigilado durante al menos cinco años y todavía no tiene un balance final.
El Oxbow Wetland Pallet Project ha vuelto a circular en agosto de 2026, aunque la intervención original ocurrió el 12 de octubre de 2023. Las Tribus Tulalip instalaron unas 90 plataformas preplantadas en un humedal próximo a Startup, en el estado de Washington. Cada estructura llevaba un árbol autóctono y cuatro arbustos, unas 450 plantas en total. El primer control público halló casi todos los árboles vivos, pero la evaluación oficial sigue abierta y no confirma aún una recuperación completa.
Las supuestas islas eran palés preplantados colocados uno a uno
La imagen de 90 islas lanzadas desde el aire simplifica lo que ocurrió. Los documentos técnicos describen palés de madera preplantados, instalados mediante helicóptero en un humedal dominado por una gramínea invasora. No eran masas flotantes liberadas sin control, sino estructuras preparadas para formar pequeños montículos de vegetación. El terreno tenía canales profundos y una intensa actividad de castores, por lo que acceder a pie resultaba peligroso para los equipos. Todd Gray y Michelle Bahnick dirigieron la intervención desde el Departamento de Recursos Naturales de las Tribus Tulalip.
Cada plataforma incluía arpillera, suelo apto para humedales, estacas degradables y cuerda de Manila. Los responsables ensamblaron 120 unidades, aunque pudieron instalar alrededor de 90 durante la operación. Los palés se prepararon en el criadero Wallace Creek del Departamento de Pesca y Vida Silvestre de Washington. El helicóptero trasladó cada uno desde una zona abierta y evitó introducir vehículos en el suelo saturado. Este recurso también aparece en otras iniciativas de restauración fluvial con helicópteros del noroeste estadounidense.
El experimento compara plataformas, sauces y parcelas sin tratar
El proyecto no se planteó como una plantación aislada. Los investigadores dividieron el humedal en tres parcelas con plataformas, tres con estacas vivas de sauce y otras tres sin tratamiento. Cada parcela medía 50 por 60 pies, unos 15 por 18 metros. Antes de la instalación, los técnicos midieron la cobertura vegetal mediante el método de intercepción lineal para disponer de una referencia común. La comparación permite evaluar el método nuevo frente a una técnica habitual y frente a la evolución natural del terreno.
En las parcelas de comparación se clavaron 350 estacas de sauce por zona, 1.050 en total. Ese diseño permitirá saber si las plataformas mejoran la supervivencia de las plantas frente a la técnica convencional. También mostrará si árboles y arbustos ganan cobertura suficiente para proyectar sombra sobre la invasión. Las parcelas sin tratar servirán para separar los efectos de la intervención de los cambios naturales del humedal. La financiación procedió de una ayuda del Programa de Desarrollo de Humedales de la Agencia de Protección Ambiental estadounidense.
Casi todos los árboles superaron el primer control, pero falta tiempo
El seguimiento del 2 de mayo de 2024 aportó el dato más favorable publicado hasta ahora. Casi todos los árboles habían sobrevivido, aunque un oso desenterró algunas plataformas. El documento del Comité Técnico de Recuperación del Salmón de la Cuenca de Snohomish sitúa en unos 9.519 dólares cada parcela con 30 estructuras. Son datos iniciales de supervivencia y ejecución, no una medición definitiva de recuperación ecológica.
Ese resultado no permite afirmar que el ecosistema ya esté recuperado. En 2025, la bióloga Michelle Bahnick explicó que el monitoreo sería anual durante al menos cinco años. La evaluación medirá si se establece vegetación autóctona y si consigue reducir la cobertura de la gramínea mediante sombra. Como sucede en otros ensayos de renaturalización, el balance exige varios ciclos de seguimiento. El resumen técnico de 2025 no publicó todavía porcentajes finales sobre reducción de la planta invasora.
La gramínea invasora reduce la diversidad y bloquea los canales
La especie dominante es Phalaris arundinacea, una gramínea perenne invasora conocida en inglés como reed canarygrass. La Junta de Control de Malezas Nocivas de Washington la considera una amenaza importante para los humedales naturales. Forma masas monoespecíficas, desplaza numerosas plantas autóctonas y deja rodales con escaso valor para la fauna. También puede favorecer la colmatación de canales, un problema relevante en zonas utilizadas por peces y otros animales.
El equipo espera que árboles y arbustos generen sombra sobre la hierba invasora y ayuden a mantener abiertos algunos canales. Esos espacios podrían mejorar el refugio y la alimentación de salmones juveniles antes de su migración al océano. La actuación se relaciona con otros trabajos de control de especies invasoras, aunque aquí se combate una planta. Si el sistema funciona, podría utilizarse en llanuras inundables mareales y áreas atravesadas por canales de castores.
La documentación oficial del proyecto sigue definiendo la iniciativa como un experimento en seguimiento, no como un éxito ecológico definitivo.
