Manuel y Abel López Fernández, ambos mayores de 80 años, se jubilan después de mantener abierto durante 50 años y siete meses uno de los establecimientos clásicos del barrio sevillano.
El Bar Cofiñal ha cerrado sus puertas después de 50 años y siete meses en Los Remedios, en Sevilla. Sus propietarios, los hermanos Manuel y Abel López Fernández, han decidido jubilarse tras más de medio siglo dedicados al establecimiento. El negocio abrió el día de San Antón de 1976 y acabó convirtiéndose en un conocido punto de encuentro del barrio, manteniendo durante décadas su decoración tradicional y una carta ligada a la cocina casera.
Manuel y Abel llegaron desde León y abrieron el Bar Cofiñal en 1976
La historia del establecimiento comenzó lejos de Sevilla. Manuel y Abel López Fernández procedían de Cofiñal, una pequeña localidad situada en las montañas de León, cuyo nombre terminaron utilizando para bautizar su negocio. Manuel fue el primero en trasladarse a la capital andaluza, donde tenía familiares vinculados a distintos negocios.
Dos años después llegó Abel. Los dos hermanos terminaron apostando por abrir su propio establecimiento en el local de una antigua whiskería que llevaba varios años cerrada. El Bar Cofiñal abrió el día de San Antón de 1976 y comenzó entonces una trayectoria que se prolongaría durante más de cinco décadas.
El bar se convirtió en un punto de encuentro habitual de Los Remedios
El establecimiento ocupaba la esquina de Pedro Pérez Fernández y Virgen de la Victoria, una ubicación en la que fue ganando una clientela estable. Muchos clientes ocasionales acabaron convirtiéndose en habituales mientras el local mantenía su personalidad pese al paso de los años y los cambios en la hostelería sevillana.
Una parte importante de esa relación con el barrio estuvo marcada por su proximidad al IES Politécnico, situado justo enfrente. Estudiantes y miembros del personal docente se encontraban entre quienes frecuentaban el establecimiento, contribuyendo a convertirlo en un espacio reconocible de la vida cotidiana de esta zona de Sevilla.
Cocidos, sopa de ajo y chacinas del norte formaban parte de su carta
El Bar Cofiñal destacó por una oferta gastronómica alejada de las tendencias que fueron apareciendo durante sus décadas de actividad. Entre sus platos podían encontrarse cocidos, mollejas en salsa, alubias con chorizo y sopa de ajo, una de las elaboraciones por las que el establecimiento era especialmente conocido.
La procedencia leonesa de sus propietarios también estaba presente en la carta. El negocio servía chacinas del norte, entre ellas cecina de buey, chorizo picante y morcilla de Boñar, además de prueba de matanza. Cervezas y cafés completaban una propuesta que permaneció vinculada durante años a la cocina tradicional.
Su aspecto tradicional convirtió al Bar Cofiñal en escenario de películas
El paso de los años apenas modificó la estética del establecimiento. Su aspecto antiguo, conservado y cuidado terminó convirtiéndose en uno de sus rasgos más reconocibles. Esa imagen permitió que el Bar Cofiñal fuera elegido como escenario para varias películas interesadas en recrear una Sevilla de otra época.
Ese carácter ha acompañado al establecimiento hasta su cierre. Manuel y Abel, que ya superan los 80 años, han decidido retirarse después de 50 años y siete meses al frente del negocio. El cierre responde así a la jubilación de sus propietarios después de una vida dedicada al bar.
La despedida deja a Los Remedios sin un establecimiento que llevaba funcionando desde 1976 y que había construido buena parte de su identidad mediante la continuidad. Durante más de medio siglo, el negocio permaneció ligado a los mismos propietarios, a una estética reconocible y a platos que mantuvieron una relación directa con los orígenes leoneses de la familia.
La trayectoria del Bar Cofiñal también refleja cómo determinados negocios de barrio pueden convertirse en lugares vinculados a varias generaciones de clientes. En este caso, su longevidad, la proximidad al instituto y su utilización como escenario cinematográfico fueron ampliando el significado del local más allá de su actividad hostelera.
