Sevilla recupera una joya de la navegación con el regreso del Real Fernando al río Guadalquivir

Hay barcos que no solo se miran: también cuentan una historia. Y en Sevilla, el regreso del Real Fernando tiene bastante de eso. El puerto de Sevilla ha recibido la llegada de esta recreación del primer barco de vapor construido en España en 1817. La embarcación ya se encuentra en el Muelle de las Delicias, donde se están ultimando los preparativos antes de su puesta en servicio en las próximas semanas.

Su regreso convierte al Guadalquivir en escenario de una pequeña vuelta al pasado, aunque con tecnología bastante más amable que el carbón de antaño. La idea es que funcione como nuevo atractivo cultural y turístico de la ciudad, con capacidad para 150 pasajeros.

¿Por qué el Real Fernando fue tan importante para Sevilla y el Guadalquivir?

El Real Fernando original fue un buque pionero en su época. Construido en España en 1817, marcó un antes y un después en la navegación por el Guadalquivir, conectando Sevilla con Sanlúcar y Cádiz.

Aquella embarcación situó al puerto sevillano a la vanguardia de la tecnología naval de su tiempo. Dicho de forma sencilla: era lo último de lo último en navegación, cuando moverse por el río ya empezaba a tener ese punto de modernidad que hoy damos por sentado.

Cómo se ha reconstruido el primer barco de vapor construido en España

La recreación del Real Fernando ha sido un proyecto largo y nada sencillo. La construcción ha requerido más de 30 meses de trabajo y ha estado liderada por la Fundación Nao Victoria.

El diseño se ha basado en una investigación histórica realizada por Ignacio Fernández Vial, que ha recuperado con gran detalle el aspecto original del buque. A partir de ese trabajo, la firma Ghenova desarrolló la ingeniería naval, es decir, la parte técnica que permite convertir una idea histórica en una embarcación real, con diseños técnicos y modelos en 3D.

Qué cambia respecto al buque original de 1817

Aunque mantiene la estética clásica, con sus ruedas de palas laterales, esta recreación no funciona como el barco original. El Real Fernando de 1817 utilizaba carbón, mientras que la nueva versión es totalmente eléctrica.

Eso permite una navegación limpia y silenciosa por el Guadalquivir. Vamos, que conserva el encanto antiguo, pero sin traer de vuelta el humo y el trajín del carbón, que para una visita turística tampoco era precisamente el mejor perfume de bienvenida.

Dónde se ha construido y qué técnica se ha utilizado

La construcción de esta réplica se ha llevado a cabo en Punta Umbría. Para levantar el buque se ha empleado una técnica innovadora que combina un casco de fibra de vidrio de alta resistencia con un revestimiento de madera en su estructura y cubiertas.

Esta mezcla permite mantener una imagen clásica, muy vinculada al barco histórico, pero con soluciones actuales en su fabricación. En la práctica, el Real Fernando busca parecerse al original sin renunciar a materiales modernos y a una navegación adaptada al presente.

Qué uso tendrá el Real Fernando en Sevilla

El buque ya ha llegado al Muelle de las Delicias enarbolando bandera española. Allí se están ultimando los preparativos para su puesta en servicio en las próximas semanas como nuevo atractivo cultural y turístico de Sevilla.

Su capacidad será de 150 pasajeros y contará con espacios para eventos, congresos y visitas turísticas. Además, funcionará como un “museo flotante” en el mismo río que vio nacer su historia hace más de dos siglos.

Qué conviene saber antes de visitar el Real Fernando

Para quienes quieran acercarse a conocerlo, el dato clave es que el buque ya está en el Muelle de las Delicias, aunque su puesta en servicio está prevista para las próximas semanas. Por tanto, todavía se están cerrando los preparativos antes de que empiece a funcionar como atractivo turístico. Estos son los puntos principales que conviene tener claros:

  • Ubicación actual: Muelle de las Delicias, en el puerto de Sevilla.
  • Capacidad prevista: 150 pasajeros.
  • Usos anunciados: eventos, congresos y visitas turísticas.
  • Tipo de navegación: eléctrica, limpia y silenciosa.
  • Elemento histórico destacado: recrea el primer barco de vapor construido en España en 1817.

En consecuencia, el regreso del Real Fernando no es solo una novedad turística. También es una forma de recuperar una parte concreta de la historia naval española y devolverla, con ruedas de palas incluidas, al Guadalquivir.

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