La razón por la que no siempre es obligatorio llevar la pegatina ambiental de la DGT

Este distintivo sirve para clasificar los vehículos según su eficiencia energética, pero su uso sigue generando dudas entre muchos conductores.

La etiqueta medioambiental de la DGT se ha convertido en una de las grandes dudas para quienes circulan por ciudades con Zonas de Bajas Emisiones. Aunque muchos creen que es obligatoria en toda España, la clave está en lo que marque cada ayuntamiento.

La etiqueta medioambiental de la DGT no es obligatoria en toda España

Hay normas de tráfico que, aunque se estudian al sacarse el carnet, terminan generando confusión con el paso del tiempo. Pasa con novedades como la baliza V16 y también con las etiquetas medioambientales, especialmente desde la implantación de las Zonas de Bajas Emisiones.

La DGT explica que este distintivo ambiental clasifica los vehículos en función de su eficiencia energética y del impacto medioambiental. Es decir, sirve para diferenciar a los coches más respetuosos con el entorno y facilitar determinadas políticas de movilidad.

Pero entonces, ¿hay que llevar la pegatina puesta sí o sí? No exactamente. Según explicó el experto en motor Carlos Moreno, no es obligatorio llevar la etiqueta en todo el territorio nacional, aunque sí puede ser recomendable colocarla en el parabrisas si se circula por municipios donde la normativa local lo exige.

Ahí está el detalle importante. La obligación no depende de una norma general para toda España, sino de las reglas que apruebe cada ayuntamiento en sus Zonas de Bajas Emisiones. Vamos, que no conviene confiarse.

Las Zonas de Bajas Emisiones pueden imponer multas a los conductores sin distintivo

Las ZBE se han implantado sobre todo en grandes ciudades, aunque la normativa afecta a municipios de más de 50.000 habitantes. Su objetivo es restringir la circulación en episodios de contaminación y fomentar el uso de vehículos menos contaminantes.

En la práctica, algunos ayuntamientos pueden exigir que el distintivo esté visible. Si el conductor no lo lleva donde la ordenanza lo pide, puede enfrentarse a una sanción. En Madrid, por ejemplo, la multa indicada es de 200 euros, reducida a 100 euros si se paga dentro del plazo de pronto pago de 20 días naturales.

El distintivo tiene un precio de cinco euros y puede obtenerse en entidades colaboradoras de Tráfico, como las Oficinas de Correos. Por eso, aunque la DGT no obligue a llevarlo en toda España, tenerlo colocado puede evitar problemas al entrar en determinadas ciudades.

En definitiva, la etiqueta ambiental no es obligatoria de forma general, pero sí puede serlo en zonas concretas. Antes de circular por una ZBE, lo más prudente es revisar la normativa municipal para evitar sustos y multas innecesarias.

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