A veces, el gran dilema no está en trabajar o no trabajar, sino en sacar la calculadora y ver qué sale a cuenta. Y ahí, como suele pasar con el dinero, la cosa se pone seria muy rápido. Gonzalo Bernardos, economista y profesor de la Universidad de Barcelona, ha vuelto a poner el foco en el mercado laboral español. Lo hizo en el programa de televisión ‘Más Vale Tarde’, presentado por Cristina Pardo e Iñaki López.
Según explicó, los datos de desempleo del primer trimestre de 2026 muestran que la tasa de paro ya supera el 10%. Además, advirtió de que esta situación es especialmente preocupante para los jóvenes, aunque también hay una parte positiva: el empleo ha crecido en 527.600 personas.
¿Por qué Gonzalo Bernardos cree que una parte de la población prefiere cobrar el paro?
El economista fue directo durante su intervención en ‘Más Vale Tarde’. Bernardos señaló que «hay una parte de la población que no quiere trabajar» porque, al hacer cuentas, «prefiere cobrar la prestación por desempleo». Dicho de forma sencilla: hay casos en los que el sueldo que se ofrece no compensa frente a lo que se cobra estando en paro.
El problema, según su análisis, está en que algunos salarios son tan bajos que pueden quedar muy cerca de una prestación por desempleo. Incluso, en determinados casos, pueden ser similares o inferiores. Vamos, que para algunas personas la diferencia no parece precisamente una invitación a madrugar con alegría.
Qué dicen los datos de paro del primer trimestre de 2026 en España
Bernardos se apoyó en los datos de desempleo a nivel nacional correspondientes al primer trimestre de 2026. Según esa información, la tasa de paro ya supera el 10%, una cifra que el economista considera preocupante de cara al futuro. El aviso cobra más fuerza cuando se mira hacia los jóvenes, uno de los grupos que más puede notar la falta de incentivos para incorporarse al mercado laboral.
No todo el panorama es negativo. Los datos también reflejan un crecimiento del empleo en los últimos meses, con 527.600 personas empleadas más. Por tanto, el debate no va solo de paro, sino de cómo convertir ese aumento de trabajadores en una tendencia más sólida y menos frágil.
Por qué Bernardos habla del poder adquisitivo de los salarios
El profesor de la Universidad de Barcelona también puso el foco en una comparación clave: lo que permite comprar un salario frente a lo que permite una prestación por desempleo. Según afirmó, «el poder adquisitivo de los salarios es casi idéntico» al de las prestaciones por desempleo. En cristiano: si trabajar no mejora claramente la economía personal, el incentivo pierde fuerza.
Además, Bernardos no considera que actualmente existan demasiados estímulos para que los jóvenes empiecen a trabajar. Esta falta de alicientes, unida a sueldos bajos en ciertos casos, complica el encaje entre empleo disponible y trabajadores dispuestos a aceptarlo. Y cuando el bolsillo no nota la diferencia, el discurso motivacional se queda bastante cojo.
Cómo propone Gonzalo Bernardos incentivar el empleo
La principal apuesta del economista pasa por reforzar la inversión en el contexto sanitario. Según explicó, esta medida permitiría aumentar la oferta de empleo y, al mismo tiempo, reducir las extensas listas de espera. Es decir, una solución con doble efecto: más puestos de trabajo y una mejora en un problema que afecta directamente a muchos ciudadanos.
La idea de Bernardos apunta a que el crecimiento del empleo no debe quedarse solo en una cifra positiva de 527.600 personas empleadas más. Para que ese avance sea útil, tendría que ir acompañado de medidas que hagan más atractivo trabajar. En consecuencia, el reto no estaría únicamente en crear empleo, sino en que ese empleo resulte suficientemente interesante para quien tiene que aceptarlo.
Qué puede hacer el lector ante este debate sobre salarios, paro y empleo
Más allá de la polémica, el mensaje deja una cuestión práctica encima de la mesa: conviene mirar bien la diferencia real entre un salario y una prestación antes de sacar conclusiones rápidas. Bernardos habla de una situación en la que algunos trabajadores pueden percibir que el empleo no mejora bastante su capacidad económica. Y ahí, aunque suene poco épico, toca hacer números.
Para entender mejor este debate sin perderse entre porcentajes, prestaciones y sueldos, estas son las claves que se desprenden de lo explicado por el economista:
- Revisar si el salario ofrecido mejora realmente la situación económica frente a una prestación por desempleo.
- Tener en cuenta que la tasa de paro supera el 10% en el primer trimestre de 2026.
- Observar el dato positivo del empleo: 527.600 personas empleadas más en los últimos meses.
- Prestar atención a los jóvenes, porque Bernardos considera que no hay demasiados incentivos para que empiecen a trabajar.
- Seguir de cerca la propuesta de reforzar la inversión sanitaria como vía para crear empleo y reducir listas de espera.
En definitiva, Bernardos plantea que el problema no se resuelve solo diciendo que hay que trabajar. También hay que conseguir que trabajar salga a cuenta, que los salarios tengan más atractivo y que sectores como la sanidad puedan absorber más empleo. Porque cuando la diferencia entre cobrar una nómina y cobrar una prestación parece mínima, la calculadora acaba teniendo más peso que cualquier discurso.
