El rincón escondido de Málaga donde bañarse en el río entre árboles, bancos y zona infantil

El Charco de la Escribana se encuentra junto al río Genal, entre Benarrabá y Genalguacil. Este enclave cuenta con zona de baño, sombra natural, mesas, bancos y área infantil para pasar el día en plena naturaleza.

La provincia de Málaga guarda algunos refugios naturales perfectos para escapar del calor sin alejarse de la montaña. Uno de los más especiales es el Charco de la Escribana, una piscina natural formada por las aguas del río Genal y situada en el prado del mismo nombre, en el Valle del Genal. Su ubicación, el fácil acceso y el entorno arbolado la han convertido en una alternativa muy apreciada por familias y senderistas.

Dónde está el Charco de la Escribana y por qué atrae a las familias

El Charco de la Escribana se localiza en un paraje compartido por los municipios de Benarrabá y Genalguacil, dos pueblos del interior malagueño situados en la Serranía de Ronda. El prado donde se encuentra fue durante siglos un punto de reposo para quienes recorrían las antiguas rutas agropecuarias de la zona, ya que allí confluyen varias vías pecuarias.

Hoy mantiene ese carácter de lugar de descanso, aunque adaptado al ocio familiar. En verano, vecinos y visitantes acuden a este remanso para refrescarse, comer bajo los árboles y disfrutar de un paisaje muy ligado al río Genal. La poza se acondiciona cada año con un muro de tierra para favorecer el baño durante la temporada estival.

Mesas, bancos, sombra natural y juegos infantiles junto al río Genal

Uno de los principales atractivos de esta piscina natural de Málaga es su comodidad. El entorno cuenta con mesas, bancos y equipamiento de juegos infantiles, lo que facilita pasar varias horas en la zona sin necesidad de grandes preparativos.

La sombra es otro de sus puntos fuertes. En la orilla crecen olivos y tarajes que protegen del sol en las horas centrales del día, algo especialmente valorado en los meses de más calor. Al tratarse de un espacio natural, el nivel del agua puede variar según el caudal del río y las condiciones de cada temporada.

El prado de la Escribana también conecta con rutas de senderismo del entorno. Entre ellas destaca el recorrido de las Pasarelas del Genal, vinculado a la Gran Senda de Málaga y a los trazados que pasan por el Valle del Genal, una opción para quienes quieran combinar baño y paseo junto al río.

Cómo llegar al Charco de la Escribana desde Benarrabá o Genalguacil

Para llegar en coche, una de las opciones más habituales es tomar la A-369, que une Ronda y Gaucín, y desviarse por la MA-8303 en dirección a Benarrabá. A la entrada del pueblo parte un carril señalizado, asfaltado en gran parte, que baja hacia el río Genal y el paraje de la Escribana.

La segunda alternativa es acceder desde la MA-8304, a la altura del kilómetro 2,5 y cerca de Genalguacil. Ambos caminos terminan confluyendo en el puente sobre el río Genal, junto a la zona de baño. Una vez allí, se puede dejar el vehículo en el llano próximo y caminar unos metros hasta la poza.

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