El sindicato abrió el 15 de septiembre su calendario de movilizaciones frente al Ministerio. La protesta coincide con la tramitación de una ley sobre ratios y jornada lectiva, mientras CSIF reclama además mejoras salariales y una carrera profesional común.
CSIF ha iniciado su calendario de movilizaciones del curso 2026-2027 con una concentración ante el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes celebrada este 15 de septiembre en Madrid. El sindicato reclama la reactivación del Estatuto Docente, mejoras salariales y cambios en las condiciones laborales del profesorado. También mantiene abierta la posibilidad de una huelga nacional si no se produce una negociación que considere suficiente. Por ahora, esa huelga no está convocada.
La huelga nacional sigue condicionada a una negociación con Educación
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios reclama que el Ministerio convoque una mesa de negociación antes de que termine 2026 y que exista un calendario concreto. Mario Gutiérrez, presidente del sector nacional de Educación de CSIF, ha señalado que las movilizaciones dependerán de cómo avance ese diálogo. La eventual huelga tendría además que recibir el respaldo de la afiliación del sindicato.
Entre las principales reclamaciones aparecen la elaboración del Estatuto Docente, la reforma del acceso a la función pública docente, la reducción de ratios y horario lectivo, un plan nacional de equiparación salarial y mayor financiación para la educación pública. El manifiesto leído durante la concentración también plantea destinar el 7% del PIB a esta materia y alcanzar un Pacto de Estado por la Educación.
El Congreso ya tramita una ley para reducir ratios y horas lectivas
Una parte de las reivindicaciones coincide con un proyecto legislativo que ya está en el Congreso. Se trata del Proyecto de Ley 121/000092, presentado por el Gobierno en abril. A 16 de septiembre de 2026 continúa en la Comisión de Educación, Formación Profesional y Deportes, en fase de enmiendas. El plazo vigente para presentar enmiendas al articulado llega precisamente hasta este 16 de septiembre a las 18:00 horas.
El texto fija, con carácter general, un máximo de 23 horas lectivas semanales para Infantil, Primaria y Educación Especial y de 18 para el resto de enseñanzas. También establece ratios máximas de 22 alumnos por aula en Primaria y 25 en Educación Secundaria Obligatoria. Las comunidades autónomas conservarían margen para mejorar esos límites dentro de sus competencias.
El calendario tampoco es idéntico para todas las medidas. El proyecto prevé aplicar las disposiciones sobre jornada lectiva desde el curso 2026-2027. La reducción de ratios comenzaría progresivamente en 2027-2028 para Infantil y Primaria, en 2028-2029 para Secundaria y en 2029-2030 para Bachillerato. La implantación general está prevista para el inicio del curso 2031-2032.
El conflicto también alcanza a salarios y carrera profesional docente
La existencia de ese proyecto explica por qué las movilizaciones no se limitan a reclamar menos alumnos por clase o menos horas lectivas. CSIF sitúa también entre sus prioridades el Estatuto Docente y una equiparación de las retribuciones entre territorios. El sindicato sostiene que las condiciones económicas y profesionales siguen siendo diferentes entre comunidades y reclama un marco estatal más homogéneo.
La carrera profesional y los salarios están siendo abordados también desde algunas administraciones autonómicas. En Madrid, por ejemplo, se ha anunciado una carrera profesional docente con seis grados que contempla incrementos de hasta 350 euros mensuales, aunque quedan aspectos pendientes de negociación. Las diferencias territoriales también se reflejan en conceptos y complementos que forman la nómina de los profesores.
CSIF plantea que el Estatuto Docente regule cuestiones que van más allá del sueldo. Entre ellas sitúa la carrera profesional, las condiciones comunes del profesorado y el sistema de acceso. Por ese motivo, la aprobación de la ley sobre jornada y ratios no cerraría por sí sola el conjunto de las demandas que ha llevado a la organización a iniciar las protestas de septiembre.
Qué puede ocurrir ahora después de la primera protesta docente
La situación inmediata depende de si se abre una negociación entre el Ministerio y CSIF y del contenido que tenga. El sindicato ha vinculado cualquier escalada de las movilizaciones a esa respuesta y ha señalado que seguirá utilizando la negociación, las protestas y, si fuera necesario, la huelga. Por tanto, no existe actualmente una fecha para un paro nacional ni una convocatoria que obligue a los docentes a decidir si lo secundarán.
Al mismo tiempo, la tramitación parlamentaria de la reforma de ratios y jornada continúa por una vía distinta. Los profesores tienen así dos procesos que vigilar durante los próximos meses: el avance de ese proyecto de ley y una posible negociación sobre el Estatuto Docente, salarios y carrera profesional. Que uno de ellos avance no significa automáticamente que queden resueltas todas las cuestiones planteadas por el sindicato.
