La Diócesis ha detectado llamadas en las que los delincuentes suplantan a personal del Obispado para solicitar aportaciones económicas urgentes. El número utilizado ya acumulaba denuncias por intentos similares contra otros obispados.
El Obispado de Ávila ha lanzado una nueva alerta tras detectar varias llamadas fraudulentas dirigidas a conseguir donaciones, transferencias bancarias o información personal. La institución recuerda que nunca realiza este tipo de peticiones por teléfono, correo electrónico o redes sociales.
Así funciona la estafa telefónica que suplanta al Obispado de Ávila
El fraude comienza con una llamada en la que el interlocutor se presenta como trabajador o representante de la Diócesis de Ávila. Durante la conversación solicita una ayuda económica o pide que se realice una transferencia con rapidez, utilizando la urgencia para impedir que la víctima compruebe la autenticidad de la petición.
En esta ocasión, las llamadas no se efectuaron desde un número oculto. Esta circunstancia permitió localizar la línea utilizada y comprobar que ya contaba con numerosas denuncias relacionadas con actuaciones similares en otros obispados. Que el teléfono aparezca visible en la pantalla no garantiza que la persona que llama pertenezca realmente a la entidad mencionada.
Este método encaja en las técnicas conocidas como vishing, una modalidad de fraude basada en llamadas telefónicas y en la suplantación de organismos, empresas o personas de confianza. Los autores presionan a la víctima para que facilite datos confidenciales o ejecute directamente una operación bancaria.
Qué hacer si llaman para pedir una donación o transferencia urgente
La Diócesis pide finalizar inmediatamente cualquier llamada de estas características. No se deben facilitar datos personales, números de cuenta, contraseñas, códigos bancarios ni información sobre tarjetas, aunque el interlocutor conozca nombres o datos relacionados con el Obispado.
Después de colgar, se debe contactar con la institución mediante sus canales oficiales. El teléfono publicado para el Obispado de Ávila es el 920 353 900. La comprobación debe realizarse marcando directamente ese número y nunca utilizando teléfonos, enlaces o direcciones proporcionados durante la llamada sospechosa.
Cuando ya se haya realizado una transferencia o se hayan comunicado datos bancarios, es necesario avisar inmediatamente a la entidad financiera para intentar bloquear la operación. También se recomienda conservar el registro de llamadas, mensajes y justificantes, y presentar una denuncia ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. INCIBE ofrece asesoramiento gratuito mediante la línea 017.
La Diócesis ya avisó en abril de llamadas a ayuntamientos abulenses
No es el primer intento de suplantación detectado durante 2026. En abril, varios ayuntamientos de la provincia recibieron llamadas de una persona que se hacía pasar por el obispo de Ávila, Jesús Rico, o por un sacerdote vinculado a la Diócesis.
El estafador aseguraba que el Obispado había recibido una importante donación que pretendía repartir entre instituciones públicas. Con esta excusa solicitaba información que podía utilizar posteriormente para cometer otros fraudes. La rápida comprobación de algunos destinatarios permitió comunicar los hechos y alertar a la población.
