La reestructuración anunciada el 2 de septiembre elimina capas de gestión y concentra equipos. El ajuste coincide con una inversión superior a 10.000 millones de dólares en movilidad autónoma.
Uber anunció el 2 de septiembre de 2026 una reducción de alrededor del 10% de su equipo, equivalente a unos 3.300 puestos según Reuters. La compañía también reducirá niveles jerárquicos, fusionará equipos y dejará aproximadamente un 1% de puestos totalmente remotos. Los trabajadores afectados ya fueron informados, salvo en los países donde deben cumplirse procedimientos laborales específicos.
El 10% es aproximado y el último dato oficial eleva la plantilla a 36.600 personas
La cifra permite una comparación que no aparece en el anuncio de los despidos. Uber cerró 2025 con unos 34.000 empleados, pero su último informe trimestral eleva esa plantilla hasta aproximadamente 36.600 personas a 30 de junio de 2026. Son 2.600 trabajadores más en seis meses, un aumento cercano al 7,6%.
Tomando esos 36.600 empleados como referencia, 3.300 puestos representarían alrededor del 9% de la plantilla. Uber habla de una reducción de “aproximadamente” el 10%, por lo que no presenta ese porcentaje como un cálculo exacto sobre el último censo publicado. La diferencia también responde a que la plantilla pudo cambiar entre finales de junio y el anuncio de septiembre. Reuters utilizó como referencia los 34.000 trabajadores registrados al cierre de 2025.
Uber reduce capas de mando, microequipos y trabajo totalmente remoto
La reestructuración va más allá de los despidos. Uber reducirá un 20% el número de empleados situados siete o más niveles jerárquicos por debajo del consejero delegado, Dara Khosrowshahi. También disminuirá casi a la mitad los equipos formados por un responsable con solo uno o dos subordinados. El CEO atribuye estos cambios al aumento de la complejidad organizativa tras varios años de fuerte crecimiento.
La política de ubicación también cambia. Solo alrededor del 1% de los empleados podrá mantener un puesto completamente remoto y seguirá vigente la obligación de acudir tres días por semana a la oficina. El movimiento llega después de otros grandes ajustes corporativos en tecnología, como los recortes de plantilla de Amazon. Uber, sin embargo, no responsabiliza a la inteligencia artificial de los despidos y presenta la decisión como una reorganización de equipos y prioridades.
Los robotaxis ganan peso y la estrategia ya tiene una fecha en España
La movilidad autónoma permite entender mejor hacia dónde quiere dirigir Uber parte de sus recursos. La compañía prevé comprometer más de 10.000 millones de dólares durante los próximos años entre inversiones, infraestructura y compromisos relacionados con vehículos autónomos. En agosto aseguró que aspira a convertirse en una plataforma mundial de referencia para comercializar este tipo de movilidad.
Ese cambio ya tiene consecuencias visibles en España. El 10 de septiembre, ocho días después del anuncio de los recortes, Uber, WeRide y AVOMO comunicaron que habían obtenido el primer permiso nacional para operar vehículos autónomos de pasajeros de nivel 4 en vías públicas. La primera fase prevista en Madrid contará con 20 vehículos supervisados por un especialista dentro del coche, mientras las operaciones comerciales se esperan antes de terminar 2026. La apuesta contrasta con otros ajustes tecnológicos asociados expresamente a nuevas prioridades, como los despidos vinculados a la IA en Meta.
El recorte es el mayor desde 2020, aunque queda por debajo del ajuste de la pandemia
Los aproximadamente 3.300 puestos convierten esta reestructuración en la mayor reducción de empleo de Uber desde la pandemia. En mayo de 2020, la compañía anunció dos rondas que terminaron afectando a unos 6.700 empleados a tiempo completo. El ajuste actual equivale aproximadamente al 49% de aquella reducción. Entonces, Uber vinculó expresamente los recortes al desplome de la demanda provocado por la COVID-19.
Las fuentes consultadas no ofrecen un reparto de los 3.300 puestos por países, departamentos o centros de trabajo. Tampoco permiten determinar cuántos empleados de Uber en España resultarán afectados ni las condiciones concretas de sus salidas. La empresa señala que, en los países sujetos a procedimientos laborales específicos, seguirá el proceso local correspondiente antes de completar los cambios.
