El proyecto VB1F ha recibido 48,18 millones del Fondo de Innovación de la UE y prevé fabricar hasta 160 juegos de palas al año desde 2031.
Navarra acogerá la primera planta comercial dedicada a fabricar palas de aerogenerador con madera microlaminada LVL. El proyecto VB1F, promovido por Voodin Blade Technology, Anker-Tec, VMG Wood Invest y VMG Technics, movilizará más de 100 millones de euros y prevé cerca de 450 empleos durante su fase operativa. Invest in Navarra difundió el anuncio el 27 de julio de 2026, después de que la iniciativa obtuviera 48.185.743 euros del Fondo de Innovación de la Unión Europea.
La documentación europea fija el 1 de abril de 2026 como inicio del proyecto y el 31 de diciembre de 2030 como fecha de entrada en operación. Voodin sitúa la producción industrial a partir de 2031, con capacidad para fabricar hasta 160 juegos de palas al año y piezas de entre 20 y 90 metros. Esta diferencia permite separar el hito administrativo de entrada en funcionamiento del comienzo de la producción comercial.
La planta VB1F fabricará hasta 160 juegos de palas al año
El centro VB1F utilizará un proceso automatizado y totalmente eléctrico para producir palas destinadas a aerogeneradores terrestres. Según la Comisión Europea, los 160 juegos anuales contribuirían a generar casi 13,5 millones de megavatios hora de electricidad durante los primeros diez años. En ese mismo periodo, el proyecto estima evitar 2.417.164 toneladas de CO₂ equivalente frente al escenario de referencia empleado por el Fondo de Innovación.
La ubicación concreta dentro de Navarra todavía no aparece en la documentación pública consultada. La región ha sido seleccionada por su ecosistema industrial vinculado a la energía eólica y por el respaldo institucional. El anuncio amplía una sucesión de inversiones productivas en la comunidad, donde otra planta navarra ha proyectado más de 300 puestos de trabajo, aunque ambos proyectos pertenecen a sectores distintos.
La madera LVL sustituye materiales compuestos y permite fabricar sin moldes
Las nuevas palas no se fabricarán con tablones convencionales. La materia prima es LVL, siglas en inglés de laminated veneer lumber, un producto de ingeniería elaborado mediante capas finas de abeto nórdico unidas con adhesivos estructurales. Esta disposición busca aportar rigidez, estabilidad dimensional y resistencia a la fatiga, propiedades necesarias para soportar las cargas repetidas que recibe una pala durante años.
El cambio de material va acompañado de una forma diferente de producir. En lugar de recurrir a un molde específico para cada modelo, máquinas CNC de cinco ejes mecanizan las piezas siguiendo un archivo digital. La Comisión Europea calcula que este sistema puede reducir alrededor de un 54% la inversión de capital frente a los métodos tradicionales. Voodin añade estimaciones de un 20% menos de coste por pala y un 78% menos de emisiones de CO₂ durante la fabricación.
Las palas buscan reducir emisiones y facilitar el reciclaje final
El problema que intenta resolver se concentra al final de la vida útil. Las palas convencionales combinan fibra de vidrio o carbono con resinas y otros plásticos que resultan difíciles y costosos de separar. Voodin sostiene que el 78% de las palas retiradas termina enterrado y presenta su diseño de madera como reciclable al finalizar su uso. La empresa también atribuye a estas piezas una duración superior a 25 años.
La ficha europea añade que la madera almacena carbono biogénico y que el proceso podría reducir hasta un 90% determinados impactos relacionados con el agotamiento de recursos fósiles, la toxicidad humana y el consumo de agua frente a las palas de fibra de vidrio. Tom Siekmann, cofundador y consejero delegado de Voodin, resume la ambición industrial con una frase: «Nuestro sistema de fabricación está diseñado para desplegarse rápidamente a gran escala». La compañía vincula esa escalabilidad con una cadena de suministro europea y una menor dependencia de fábricas situadas fuera de la UE.
Los 450 empleos previstos aún no son ofertas de trabajo abiertas
El efecto laboral previsto se concentra en la fase operativa. La Comisión Europea habla de cerca de 450 puestos para profesionales cualificados en gestión de producción, operaciones y mantenimiento. La cifra procede de la documentación del proyecto y no equivale todavía a una oferta pública de empleo. Tampoco se ha comunicado cuántos contratos corresponderán a cada área, qué requisitos se exigirán ni qué empresas asumirán directamente las contrataciones.
Las fuentes revisadas no incluyen vacantes abiertas, un portal para enviar el currículum ni fechas de selección. Quienes quieran orientar su perfil hacia esta industria pueden seguir la formación en energías renovables y las especialidades de mantenimiento industrial, pero deberán esperar a que el consorcio anuncie sus procesos.
La ficha oficial del proyecto VB1F reúne el calendario, la financiación y las previsiones ambientales y laborales disponibles.
