Andalucía, Extremadura, Región de Murcia, Castilla-La Mancha y el sur valenciano serán las zonas más afectadas por una calima que coincide con máximas superiores a 42 ºC.
La intrusión de polvo sahariano que comenzó a entrar por el sur de la Península el martes 28 de julio de 2026 se extiende este miércoles 29 sobre Andalucía, Extremadura, Región de Murcia, Castilla-La Mancha y el sur de la Comunidad Valenciana. La calima mantendrá los cielos turbios durante varias jornadas y coincidirá con el inicio de una nueva ola de calor. La Agencia Estatal de Meteorología sitúa el episodio térmico entre este miércoles y, al menos, el domingo 2 de agosto, con una probabilidad alta del 70 %.
El episodio responde a una dorsal subtropical situada sobre la Península y a la circulación de vientos de componente sur. Esta configuración impulsa aire muy cálido procedente del norte de África y transporta partículas minerales desde el Sáhara. El resultado será un cielo menos transparente, con tonalidades blanquecinas u ocres, al mismo tiempo que las temperaturas escalan hasta valores muy elevados en el interior peninsular.
El polvo sahariano será más visible en cinco comunidades del sur y el este
Andalucía, Extremadura, Región de Murcia, Castilla-La Mancha y el sur de la Comunidad Valenciana concentrarán inicialmente la presencia más evidente de polvo en suspensión. Entre el miércoles y el viernes, la calima será prácticamente continua en estas zonas, aunque las concentraciones previstas no serán excepcionalmente altas. Bastarán, sin embargo, para reducir la nitidez del cielo y generar una atmósfera más cargada durante las horas centrales.
En áreas del suroeste y del interior, el polvo podrá mezclarse con partículas de humo procedentes de incendios forestales activos. La coincidencia de ambos aerosoles reforzará el aspecto velado del cielo y añadirá un factor más a un episodio marcado por el calor extremo. Las personas que desarrollen su actividad en el exterior deberán atender a los avisos oficiales, especialmente cuando exista un nivel elevado de riesgo; también pueden consultar en qué casos existe un permiso por calor extremo.
La calima avanzará hacia Madrid, el valle del Ebro, Baleares y Canarias
El desplazamiento de la masa de aire hará que el polvo alcance progresivamente otras zonas. La previsión incluye Madrid, Castilla y León, Aragón, Navarra, La Rioja, buena parte del este peninsular y Baleares. En la Comunidad Valenciana y el valle del Ebro, el cielo puede presentar un tono más blanquecino durante buena parte de la semana, coincidiendo con el periodo de temperaturas más altas.
Canarias también quedará expuesta al episodio, con una entrada de calima más significativa a partir del jueves 30 de julio. AEMET prevé un descenso de la capa húmeda en el archipiélago y polvo por encima de ella, junto con un ascenso marcado de las temperaturas. Las medianías y zonas interiores de las islas de mayor relieve serán las áreas más castigadas por el calor, mientras la turbidez del cielo podrá mantenerse durante varios días.
La ola de calor elevará las máximas por encima de 42 ºC
El miércoles 29 podrán registrarse entre 39 y 41 ºC en los principales valles del suroeste, de 37 a 39 ºC en puntos de la Meseta Norte y La Mancha, y entre 40 y 42 ºC en el valle del Ebro y las depresiones del nordeste. AEMET no descarta que se superen localmente los 42 ºC. Durante el fin de semana, el interior de la mitad sur también podrá situarse entre 40 y 42 ºC.
Las noches serán muy cálidas en amplias zonas y dificultarán el descanso, especialmente allí donde la humedad incremente la sensación de bochorno. La persistencia de temperaturas altas obliga a prestar atención a las personas vulnerables y a las actividades al aire libre durante las horas centrales. Para reducir el calor dentro de casa, puede consultarse esta guía para dormir mejor en verano.
Las tormentas pueden convertir el polvo sahariano en lluvias de barro
El acercamiento de una vaguada aumentará la inestabilidad durante el fin de semana, sobre todo en el extremo nordeste peninsular. Las tormentas previstas en Cataluña y el Pirineo podrán coincidir con el polvo que permanezca en la atmósfera. Cuando las gotas atraviesan una capa cargada de partículas minerales, estas quedan incorporadas a la precipitación y pueden dejar depósitos de barro al llegar al suelo.
La aparición de este fenómeno dependerá de que la lluvia y la concentración de polvo coincidan en el mismo lugar y momento, por lo que no todas las zonas con calima recibirán precipitaciones sucias. La distribución de las tormentas todavía presenta incertidumbre y puede variar con las siguientes actualizaciones.
AEMET recomienda seguir sus predicciones y avisos, recogidos en su aviso especial por ola de calor.
