Llevar el móvil a la piscina puede salir caro si no se respetan las normas del recinto. Los ayuntamientos pueden sancionar conductas como poner música por el altavoz, hacer fotos o grabar a otros usuarios sin permiso.
Con la llegada del verano, muchas personas acuden a las piscinas públicas para refrescarse y llevan consigo el smartphone. Hasta ahí, todo normal. El problema llega cuando se usa de forma que molesta a otros bañistas o puede vulnerar su privacidad. ¿Quién no ha visto alguna vez a alguien poniendo música a todo volumen junto a la toalla? Pues ojo, porque puede acabar en multa.
Cuándo pueden multarte por usar el móvil en una piscina pública
No existe una ley concreta que prohíba llevar o usar el móvil en una piscina pública. Sin embargo, sí hay ordenanzas municipales, normas locales y reglamentos de instalaciones deportivas que limitan su utilización para garantizar la convivencia.
En muchas piscinas, los teléfonos, tablets o cámaras aparecen regulados dentro de las normas de uso. Esto afecta especialmente a la reproducción de música, vídeos o cualquier contenido por el altavoz del dispositivo, ya que puede alterar la tranquilidad del recinto.
Si se quiere escuchar música, debe hacerse con auriculares. De lo contrario, puede considerarse una falta leve y dar lugar a sanciones que, según la localidad y la molestia causada, pueden oscilar entre los 100 y los 750 euros.
Las multas por fotos y vídeos pueden llegar mucho más lejos
La parte más delicada llega con las fotografías y grabaciones. Los smartphones actuales incorporan cámara, por lo que su uso puede estar prohibido de forma expresa en el vaso de la piscina, vestuarios, aseos y duchas.
El objetivo es evitar la captación de imágenes no autorizadas, especialmente cuando puede haber menores de edad. En estos espacios, algunas normas obligan incluso a guardar el terminal en una mochila o taquilla. Estas son algunas consecuencias posibles:
- Expulsión inmediata de la instalación.
- Retirada del abono de temporada.
- Prohibición de acceso durante varios meses o incluso años.
- Multas municipales de entre 750 y 1.500 euros por fotografiar o grabar a otros usuarios.
Además, la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos Personales considera la imagen de una persona como un dato personal. Esto quiere decir que no se puede captar ni difundir sin consentimiento expreso.
Qué sanciones pueden aplicarse por usar mal el smartphone en piscinas
Las multas municipales no son el único riesgo. La Agencia Española de Protección de Datos puede imponer sanciones administrativas cuando se toman o difunden imágenes sin permiso.
| Conducta en la piscina pública | Posible consecuencia |
|---|---|
| Poner música o vídeos por el altavoz | De 100 a 750 euros |
| Fotografiar o grabar a otros bañistas | De 750 a 1.500 euros |
| Difundir imágenes sin consentimiento | Sanciones de la AEPD |
| Infracciones leves de protección de datos | Hasta 40.000 euros |
En la práctica, la AEPD ya ha sancionado a particulares por fotografiar y difundir imágenes de otras personas, con multas que suelen rondar los 10.000 euros.
Por tanto, la recomendación es sencilla: llevar el móvil no es el problema, usarlo mal sí. Antes de entrar en una piscina pública conviene revisar las normas del recinto, evitar grabar o fotografiar a otras personas y utilizar auriculares si se va a escuchar música.
