Esta cala de l’Ametlla de Mar sorprende por sus aguas transparentes, su entorno rocoso y un acceso al baño que recuerda al de una piscina natural.
La Costa Brava suele concentrar buena parte de la atención cuando se habla de calas de aguas turquesas en Cataluña, pero el litoral tarraconense también guarda rincones capaces de competir en belleza y tranquilidad. Uno de ellos es Cala de les Ampolles, una pequeña entrada de mar situada en l’Ametlla de Mar, en la urbanización Les Tres Cales, dentro del Baix Ebre. El Patronato Municipal de Turismo la define como una cala natural, rocosa, tranquila y prácticamente virgen, situada junto al sendero costero GR-92.
Dónde está Cala de les Ampolles, la cala cristalina de Tarragona que parece una piscina
Cala de les Ampolles forma parte del litoral de Terres de l’Ebre, una zona menos masificada que otros puntos del Mediterráneo catalán y muy valorada por quienes buscan calas pequeñas, agua limpia y paisaje natural.
Según Terres de l’Ebre, se integra dentro de Les Tres Cales y de la ruta mediterránea del GR-92. Es una cala de piedra y roca, con unas dimensiones reducidas: 120 metros de largo y unos 10 metros de ancho. También cuenta con pocos servicios, principalmente papeleras y zona de aparcamiento, por lo que es recomendable llevar agua, escarpines y calzado cómodo para moverse por el entorno.
Desde Barcelona, el trayecto en coche hasta l’Ametlla de Mar ronda los 146 kilómetros. También hay conexión ferroviaria desde Barcelona-Sants hasta la estación de l’Ametlla de Mar, con tiempos de viaje que suelen situarse cerca de las dos horas, según el servicio elegido.
Cómo es el baño en esta cala rocosa de l’Ametlla de Mar
El gran atractivo de Cala de les Ampolles está en su aspecto de piscina natural. El agua, clara y de tonos turquesa cuando el mar está en calma, deja ver el fondo rocoso y convierte la zona en un punto muy apreciado para el snorkel y el buceo tranquilo.
Uno de los elementos que más llama la atención es su acceso al agua. En la zona rocosa hay una escalera metálica que facilita la entrada al mar y refuerza esa sensación de estar ante una piscina natural, aunque no deja de ser mar abierto y las condiciones pueden cambiar con el oleaje.
Por sus dimensiones, no es la cala más indicada para pasar una jornada de playa convencional con mucha carga. Funciona mejor como parada para un baño, una visita al atardecer o una ruta breve por el camino de ronda. En verano, su tamaño hace que se llene rápido, por lo que las primeras horas del día suelen ofrecer una experiencia más tranquila.
Qué otras calas se pueden visitar cerca de Cala de les Ampolles
El entorno permite completar la escapada enlazando varios puntos del litoral de l’Ametlla de Mar. El mapa turístico municipal sitúa cerca de Cala de les Ampolles otros enclaves como Cala Mosques, Cala Forn, Cala Vidre, Platja Sant Jordi, Cala Lo Ribellet y Cala Calafató.
Cala Forn es una alternativa más cómoda para quienes buscan servicios, ya que dispone de duchas para los pies, baños portátiles, papeleras, vigilancia en temporada estival, guingueta y aparcamiento cercano.
El conjunto de la costa de l’Ametlla de Mar suma 20 kilómetros de litoral, con playas y calas de perfiles muy distintos, además del paso del GR-92 por toda la fachada marítima del municipio. Entre todas ellas, Cala de les Ampolles destaca por su carácter discreto, sus aguas transparentes y ese acceso al baño que la ha convertido en una de las calas más singulares de Tarragona.
