La identificación de los gatos domésticos ya no es una cuestión menor. La Ley 7/2023 refuerza esta obligación y fija sanciones para quienes no cumplan con el microchip obligatorio.
La Ley de Bienestar Animal introdujo un cambio importante para los hogares con gatos: estos animales deben estar identificados mediante microchip. Aunque hasta ahora la obligación era más común en perros y dependía en buena parte de cada comunidad autónoma, la nueva normativa unifica el criterio y obliga a identificar también a los gatos domésticos.
Qué dice la Ley de Bienestar Animal sobre el microchip obligatorio en gatos
El artículo 51 establece que los animales de compañía deben identificarse individualmente por un veterinario habilitado, mediante el sistema que se desarrolle para cada especie.
Esto significa que el microchip debe colocarlo un profesional veterinario y quedar vinculado a una base de datos oficial. En la práctica, este pequeño dispositivo electrónico se implanta bajo la piel, normalmente en la zona del cuello, y contiene un código único asociado a los datos del responsable del animal.
¿Para qué sirve? Muy sencillo: si el gato se pierde, una clínica veterinaria, una protectora o las autoridades pueden leer ese código y localizar a su titular. Vamos, que no es solo un trámite, también es una herramienta clave para proteger al animal.
Multas por no identificar a tu gato con microchip según la normativa
No llevar el microchip puede salir caro. La normativa contempla sanciones por incumplir esta obligación y, dependiendo de la gravedad del caso, las multas pueden oscilar entre los 10.000 y los 50.000 euros.
En los supuestos más graves recogidos en la Ley de Bienestar Animal, las sanciones pueden alcanzar hasta los 200.000 euros. Por lo tanto, no identificar al gato no solo supone un riesgo para su protección, sino también una infracción con consecuencias económicas importantes.
Además, la propia ley advierte de que muchos animales quedan fuera del control oficial cuando no están identificados. En el caso de los gatos, los datos aportados señalan que solo el 4,3% de los que llegan a centros de acogida cuentan con microchip.
Obligaciones que deben cumplir los titulares de gatos y otros animales
El artículo 26 recoge varias obligaciones para quienes conviven con animales de compañía. Entre las principales se encuentran:
- Mantenerlos integrados en el núcleo familiar, cuando sea posible por su especie.
- Garantizar su buen estado de salud e higiene.
- Evitar que causen molestias, peligros o daños a personas, animales o bienes.
- Impedir la reproducción incontrolada.
- Facilitar los controles y tratamientos veterinarios obligatorios.
- Superar la formación en tenencia responsable cuando se establezca.
- Identificar con microchip y esterilizar a los gatos antes de los seis meses, salvo excepciones para animales inscritos como reproductores.
De ahí que revisar la situación del gato cuanto antes sea lo más prudente. Si aún no tiene microchip, lo recomendable es acudir a una clínica veterinaria para regularizarlo.
