El café tiene algo de ritual diario: elegir la taza, esperar ese aroma y confiar en que la cafetera haga su magia. Pero en medio de tanto mimo cafetero, hay una costumbre que se está extendiendo entre cada vez más amantes del café. Muchos se limitan a enjuagar la cafetera italiana con agua caliente y evitan el detergente por miedo a que el café sepa raro. La intención puede parecer lógica, porque nadie quiere empezar la mañana con un café con regusto jabonoso.
El problema es que, según advierte el nutricionista Ander Iglesias, conocido en Instagram como @comersindrama, esa práctica puede traer consecuencias poco agradables. Y sí, aquí la cafetera también entra en el club de los utensilios que hay que lavar, aunque dé un poco de pereza.
Por qué enjuagar la cafetera italiana solo con agua caliente puede ser un problema
La idea que se ha instalado entre algunos aficionados es que los aceites naturales del café se van quedando en la cafetera y ayudan a mejorar el sabor con el paso del tiempo. Dicho así, suena casi artesanal, como si la cafetera fuese ganando experiencia. Pero la realidad que plantea Ander Iglesias es menos romántica: esos restos también pueden acumular suciedad.
El nutricionista compara la cafetera con cualquier otro utensilio de cocina. Igual que se limpian platos, sartenes o cucharas después de usarlos, la cafetera italiana necesita una higiene adecuada para evitar residuos y microorganismos. Y aquí está el detalle incómodo: aunque a simple vista parezca limpia, puede no estarlo.
Qué bacterias y restos pueden quedarse en la cafetera
Según la advertencia de Iglesias, las bacterias y otros microorganismos pueden proliferar en la cafetera, especialmente en los rincones difíciles de alcanzar o en las zonas donde se acumula humedad. No hace falta ver nada extraño para que haya un problema, que ya sabemos que la suciedad invisible tiene bastante mala prensa, y con razón.
Los restos de café y la acumulación de aceites pueden crear un entorno favorable para ese crecimiento. Con el tiempo, esto puede afectar al sabor del café y también representar un riesgo para la salud. En la mayoría de los casos, estas bacterias no serían especialmente peligrosas, pero sí pueden provocar malestares estomacales o problemas digestivos, sobre todo en personas con sistemas inmunológicos sensibles.
Lavar con detergente no arruina el café si se enjuaga bien
Uno de los miedos más repetidos es que el detergente deje un sabor extraño en la siguiente taza. Es una preocupación comprensible: bastante drama hay ya cuando el café sale aguado como para añadirle un toque jabonoso. Sin embargo, Iglesias recalca que usar detergente no daña la cafetera ni estropea el sabor del café si después se enjuaga correctamente.
La clave está en retirar cualquier resto de jabón antes de volver a preparar café. Es decir, el problema no es lavar con detergente, sino hacerlo a medias. La limpieza debe eliminar los residuos de café, los aceites acumulados y cualquier resto de producto de limpieza.
Cómo limpiar la cafetera italiana de forma segura y práctica
Para evitar problemas, la cafetera italiana debe tratarse como un utensilio de cocina más. No basta con pasarle agua caliente por encima y confiar en que todo quede listo. Hay partes donde la humedad y los restos pueden quedarse más tiempo del que parece. Estas son las pautas prácticas que se desprenden de las recomendaciones mencionadas:
- Lavar la cafetera con detergente, sin miedo a que eso arruine el café.
- Enjuagarla correctamente para que no quede ningún residuo de jabón.
- Desmontarla con regularidad para limpiar a fondo todas sus partes.
- Evitar que queden restos de humedad, ya que pueden favorecer hongos o moho.
- Tener en cuenta que la mayor parte de cafeteras italianas se pueden meter en el lavavajillas.
En resumen, limpiar bien la cafetera no va contra el buen café. Al contrario: ayuda a conservar mejor el sabor y reduce la acumulación de residuos. Lo importante es no quedarse solo en el aclarado rápido, ese gesto que parece suficiente pero puede dejar más cosas dentro de las que conviene.
La cal y los residuos minerales también influyen en el sabor
Además de los restos de café y los aceites, hay otro factor que puede afectar a la cafetera: la acumulación de cal y residuos minerales. Esto ocurre especialmente en zonas donde el agua tiene una alta concentración de estos elementos. Y aunque no sea tan visible como una mancha evidente, también puede terminar pasando factura.
Si la cafetera no se limpia adecuadamente, esos depósitos pueden alterar la extracción del café. En otras palabras, pueden hacer que el café no salga como debería y que la bebida final pierda calidad. Por tanto, lavar bien la cafetera italiana no es solo una cuestión de higiene, sino también de sabor.
Qué debe hacer quien quiere buen café sin jugarse el estómago
La recomendación práctica es clara: lavar la cafetera italiana con detergente, enjuagarla bien y desmontarla de vez en cuando para llegar a las partes menos visibles. No hay que elegir entre higiene y buen sabor, porque ambas cosas pueden ir perfectamente juntas.
La costumbre de enjuagar solo con agua caliente puede parecer inofensiva, pero no elimina todos los residuos. Por eso, el aviso de Ander Iglesias apunta a una idea sencilla: si se lava el resto de utensilios de cocina, la cafetera no debería ser la excepción. El café sabe mejor cuando la cafetera está limpia, y el estómago también lo agradece.
