El aviso de un electricista para quienes quieran reformar una casa antigua: “Cambiar la instalación ya supera los 6.000 euros”

La renovación completa del cableado, el cuadro eléctrico y los enchufes puede alcanzar los 6.500 euros en una vivienda de 70 a 100 metros cuadrados. Los profesionales aconsejan comprobar el sistema antes de iniciar una reforma integral.

Reformar una vivienda resulta hoy mucho más costoso que hace unos años. El aumento del precio de los materiales, la falta de trabajadores especializados y el encarecimiento de la mano de obra han elevado el presupuesto de muchas actuaciones, especialmente cuando la casa necesita cambiar toda la instalación eléctrica.

Un electricista con experiencia resume la evolución con una advertencia directa: “Antes cambiar la instalación eléctrica costaba unos 2.000 euros y ahora ya supera los 6.000”. El importe depende del tamaño y la antigüedad de la vivienda, del estado del cableado y de la complejidad de los trabajos incluidos.

Cuánto cuesta cambiar la instalación eléctrica de una vivienda completa

En un piso de entre 70 y 100 metros cuadrados, sustituir el cuadro eléctrico, renovar los cables y colocar nuevas tomas de corriente puede costar entre 3.600 y 6.500 euros. La factura puede acercarse a los 7.000 euros cuando el inmueble obliga a abrir rozas, rehacer circuitos o renovar por completo una instalación antigua.

Estas cantidades son orientativas. Reemplazar una línea deteriorada tiene un precio muy diferente al de desmontar todo el sistema, redistribuir los puntos de luz y crear circuitos independientes para electrodomésticos de mayor potencia.

La instalación de persianas automatizadas, iluminación inteligente, termostatos conectados u otros sistemas domóticos también puede incrementar el desembolso. Dos viviendas con la misma superficie pueden recibir presupuestos muy distintos si una conserva canalizaciones aprovechables y la otra requiere una intervención completa.

Por qué renovar el cableado cuesta ahora mucho más que antes

Los profesionales señalan tres factores principales: materiales más caros, aumento del coste laboral y escasez de electricistas disponibles. El presupuesto incluye cables, mecanismos, protecciones, tubos, cajas, cuadro eléctrico y horas de trabajo.

También influye el estado previo de la casa. En numerosos inmuebles construidos hace varias décadas todavía existen cuadros antiguos, pocos circuitos para las necesidades actuales, fusibles desfasados o instalaciones sin una toma de tierra adecuada.

La albañilería puede añadir otra partida. Abrir paredes para introducir las nuevas canalizaciones obliga después a cerrar las rozas, reparar los revestimientos y pintar las zonas afectadas. Algunas empresas incluyen estos trabajos, mientras que otras los presupuestan por separado.

Qué señales indican que la instalación eléctrica necesita una renovación

Los saltos frecuentes del automático, los enchufes que se calientan, las chispas, los fusibles antiguos o la ausencia de toma de tierra justifican una inspección profesional. Una instalación envejecida puede provocar averías y comprometer la seguridad de personas y bienes.

El Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión establece las condiciones que deben cumplir las instalaciones para preservar la seguridad y garantizar su correcto funcionamiento. Sus requisitos se aplican a instalaciones nuevas y a las partes que sean modificadas, reparadas o ampliadas.

Cuando se proyecta una reforma integral, coordinar la renovación eléctrica con el resto de la obra evita tener que abrir nuevamente paredes y suelos. El electricista podrá adaptar el número de enchufes, la distribución de los puntos de luz y la capacidad del cuadro al consumo previsto.

El boletín eléctrico puede añadir otro gasto al presupuesto final

Una instalación nueva o una modificación importante puede exigir la emisión del Certificado de Instalación Eléctrica, conocido como boletín eléctrico. Este documento debe firmarlo un instalador autorizado y acredita el cumplimiento de los requisitos técnicos y de seguridad.

Su tarifa no está regulada. El precio suele oscilar entre 100 y 300 euros, dependiendo de la comunidad autónoma, las características del inmueble y las posibles correcciones necesarias antes de emitirlo.

Antes de contratar la obra, es recomendable pedir varios presupuestos desglosados. Cada propuesta debe especificar los circuitos, mecanismos, materiales, trabajos de albañilería, impuestos y certificados incluidos.

Deja un comentario