La conductora relata las dificultades de trabajar en carretera siendo mujer en un sector donde ellas siguen siendo minoría. La falta de camioneros agrava un problema que ya preocupa a España y Europa.
Ainoa Blasco tiene 30 años y trabaja como camionera, una profesión que conoce desde niña porque su padre y su hermano también se dedican al transporte. En una entrevista en el podcast Rutas de Éxito, la conductora ha explicado que entrar en un oficio tradicionalmente masculinizado no siempre es sencillo, aunque asegura que en estos tres años solo ha vivido una situación especialmente incómoda.
Su testimonio pone el foco en una realidad que va más allá de los prejuicios. “Trabajar en carretera como mujer es muy difícil; no hay áreas seguras ni dónde asearte”, denuncia. La falta de instalaciones adecuadas, el miedo en algunos aparcamientos y la dificultad para conciliar son algunas de las barreras que siguen alejando a muchas mujeres del volante.
Las mujeres camioneras reclaman áreas seguras y servicios de higiene adecuados
La presencia femenina en el transporte de mercancías por carretera continúa siendo muy baja. En España, el sector logístico cuenta con un 23,5% de mujeres, pero solo el 3,8% de los puestos de conductor profesional están ocupados por ellas, según datos difundidos en el sector durante el Congreso Nacional de la Mujer en el Transporte.
Ainoa reconoce que todavía hay personas que se sorprenden al verla conducir un camión. “Hay pocas, pero las hay”, afirma, recordando también a las mujeres que comenzaron en esta profesión hace décadas, cuando la presencia femenina era todavía más reducida.
El problema no es solo de percepción. Las camioneras reclaman áreas de descanso seguras, duchas en condiciones, servicios de higiene adecuados y entornos laborales libres de acoso. Estas carencias afectan a todo el colectivo de conductores, pero tienen un impacto especial en las mujeres que pasan largas jornadas fuera de casa.
La escasez de conductores en España se agrava por la falta de relevo
La falta de mujeres camioneras coincide con una crisis de personal en el transporte. El Ministerio de Transportes señaló en 2025 que el transporte por carretera no conseguía cubrir más de 20.000 puestos necesarios y que, de los permisos expedidos anualmente por la DGT para conducir camiones, apenas el 11% correspondían a mujeres.
Las empresas del sector alertan además del envejecimiento de las plantillas. Más del 50% de los camioneros en España supera los 55 años, lo que anticipa un volumen elevado de jubilaciones en los próximos ejercicios si no se incorporan nuevos profesionales.
Horarios largos, noches fuera de casa, presión en las entregas y costes de acceso a la profesión hacen que muchos jóvenes descarten esta salida laboral. Para las mujeres, a estos obstáculos se suman la inseguridad en determinadas zonas de descanso y la falta de referentes.
Europa impulsa medidas para atraer a más mujeres al transporte por carretera
La Comisión Europea mantiene activa desde 2017 la plataforma Women in Transport, creada para reforzar el empleo femenino y la igualdad de oportunidades en el sector. Bruselas admite que el transporte no está equilibrado, ya que solo el 22% de sus trabajadores son mujeres.
El informe más reciente de IRU, publicado el 30 de junio de 2026, sitúa la falta de conductores como una de las grandes preocupaciones del transporte internacional. En Europa, las mujeres representan solo el 4% de los camioneros, mientras que alrededor de 502.000 puestos permanecen sin cubrir.
La incorporación de más mujeres al volante se presenta como una vía para aliviar la escasez, pero las profesionales insisten en que no bastan los mensajes de apoyo. Reclaman instalaciones dignas, seguridad real, formación accesible, igualdad salarial y medidas que permitan conciliar.
