Andrea (22), camionera: “¿Dónde está el chófer?” así rompe estereotipos en un sector dominado por hombres

El transporte por carretera empieza a abrirse a nuevos perfiles ante la falta de relevo generacional. Andrea, camionera de 22 años, cuenta su experiencia en un sector todavía muy masculinizado.

Durante décadas, conducir un camión se ha visto como un trabajo de hombres. Las largas jornadas al volante, los días lejos de casa y la exigencia del oficio han reforzado esa imagen. Sin embargo, historias como la de Andrea demuestran que el sector empieza a cambiar poco a poco.

Por qué el transporte por carretera busca nuevos perfiles profesionales jóvenes

El dato refleja la realidad del sector: según la DGT, alrededor del 96,2% de los conductores de camión en España son hombres. Esto muestra la escasa presencia femenina en una profesión que, durante años, apenas ha contado con mujeres al volante.

Pero el transporte por carretera también afronta otro problema: la falta de relevo generacional. Una parte muy significativa de los conductores actuales supera los 55 años, lo que plantea un reto para garantizar la continuidad de la actividad.

¿Puede este contexto convertirse en una oportunidad para los jóvenes? Para Andrea, sí. La estabilidad laboral, el salario y la independencia económica son algunos de los motivos que hacen atractivo este oficio. Vamos, que no es poca cosa.

Andrea cuenta los prejuicios que vive como camionera joven en almacenes externos

Andrea, de 22 años, decidió dedicarse al transporte por vocación. En el podcast Rutas de éxito explicó que dentro de su empresa recibe un buen trato, aunque no siempre ocurre lo mismo cuando trabaja con compañías externas.

Aspecto del sectorSituación descrita
Presencia masculinaEl 96,2% de los conductores de camión son hombres
Relevo generacionalMuchos conductores actuales superan los 55 años
Motivación de AndreaVocación, sueldo e independencia económica

Sobre el trato recibido, Andrea afirmó: “Bueno, en mi propia empresa me tratan bastante bien, pero en empresas externas, con las que coincidimos en los almacenes y demás, sí que es verdad que a veces se pasan. No tienen respeto”.

También relató una situación concreta en la que un hombre le preguntó qué hacía allí, dónde estaba el chófer y por qué llevaba ella un camión siendo mujer. Su respuesta fue clara: “Bueno, soy una persona igual que tú”.

El sueldo y la salida laboral animan a jóvenes a sacarse el carnet

La joven camionera también quiso destacar que las mujeres pueden aportar mucho a este oficio. Según explicó, en algunos casos considera que ellas lo hacen mejor por su finura, delicadeza, capacidad de observación y atención al detalle.

Entre los motivos que Andrea señala para animarse a entrar en el sector están:

  • Buena salida laboral, sueldo útil para independizarse e interés por el mundo del motor.

Tras su experiencia, lanza un mensaje a otras personas jóvenes: “Una chica joven como yo sí puede animar a otros a sacarse el carnet y descubrir que es buen sector, con buena salida laboral y un sueldo que ayuda a independizarse”.

Sus planes pasan por seguir en el camión hasta los treinta

Andrea también tiene claro cómo imagina su futuro. “Me gustaría estar en el camión hasta los 30, luego ser jefa de tráfico algunos años y, si se da la oportunidad, volver al camión”, apuntó.

Además, explicó que también influye su deseo de ser madre algún día, ya que quizá un puesto de oficina podría darle más estabilidad y tiempo para su familia.

Su historia muestra que, pese a los prejuicios, el transporte empieza a abrirse a nuevas realidades. Y la pregunta es inevitable: ¿cuántas jóvenes más se animarán a subirse al camión?

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