Ver un avión pasar tan bajo sobre las casas no entra en los planes de un sábado cualquiera. Eso fue lo que vivieron este sábado los vecinos de Vestmannaeyjar, en Islandia, cuando un Boeing 757 de Icelandair que cubría un vuelo comercial desde Frankfurt sobrevoló la localidad a muy baja altura, en un episodio situado, según la información conocida hasta ahora, por debajo de los 100 metros.
El susto fue inmediato. Algunos residentes llegaron a temer que la aeronave pudiera estrellarse. Después se supo que la maniobra la realizó el capitán en su último vuelo y sin el visto bueno de la compañía. Ahora Icelandair ha abierto una revisión interna y ya habla de un asunto muy serio.
¿Qué ocurrió en Vestmannaeyjar durante el último vuelo del capitán?
Las imágenes del momento las grabó un residente de la zona. En ellas se ve al avión pasar a escasa altura sobre las casas del pueblo, una escena poco habitual que disparó la preocupación entre los habitantes. De hecho, algunos pensaron que el aparato podía acabar estrellándose.
Según confirmaron fuentes de Icelandair, la maniobra fue realizada por el capitán en su último vuelo y no contó con autorización de la compañía. No fue precisamente una despedida discreta. Además, el hecho de que se tratara de un vuelo comercial de pasajeros ha dado todavía más peso al incidente.
¿Por qué Icelandair considera muy serio este sobrevuelo a baja altura?
La aerolínea ha calificado lo ocurrido como «muy serio» y ha iniciado una revisión interna, es decir, una investigación abierta por la propia compañía para aclarar qué pasó exactamente. Linda Gunnarsdóttir, jefa de pilotos de Icelandair, lo resumió así: «Esto es un asunto muy serio que revisaremos internamente».
La responsable añadió que esta maniobra no forma parte de los procedimientos habituales y que nunca habría sido autorizada dentro de un vuelo regular de pasajeros. Cuando habla de procedimientos y listas de verificación se refiere a los pasos y controles que se siguen de forma estricta en la aviación comercial. Gunnarsdóttir también señaló que el capitán tiene la autoridad final a bordo, es decir, la última decisión dentro del avión, aunque la responsabilidad del acto también recae sobre él. Por ahora, la compañía no ha anunciado posibles sanciones porque el piloto está próximo a su jubilación y la investigación sigue en curso.
Qué conviene seguir ahora para entender cómo acaba esta investigación
Con la altitud exacta todavía pendiente de confirmación, conviene fijarse en tres puntos muy concretos para entender cómo termina este episodio. Son, además, las claves que la propia compañía ha dejado ya sobre la mesa:
- La altitud exacta del Boeing 757, que se verificará con los datos de vuelo, es decir, los registros técnicos del trayecto.
- Las circunstancias precisas de la maniobra sobre Vestmannaeyjar, que forman parte de la revisión interna de Icelandair.
- La posible decisión de la aerolínea sobre medidas o sanciones, algo que sigue sin anunciarse mientras avanza la investigación.
Por tanto, el caso sigue abierto y la última palabra la tendrán esos registros y la revisión interna. Lo que sí está confirmado hasta ahora es el vuelo desde Frankfurt, el paso a muy baja altura sobre la localidad, el miedo de varios vecinos y la falta de autorización de la compañía. Para un último vuelo, desde luego, el cierre ha quedado más como un sobresalto que como un homenaje.
