Multas de hasta 3.000 euros por usar la lavadora a estas horas en casa

El ruido de los electrodomésticos puede convertirse en un problema vecinal durante el verano. Las sanciones dependen de cada municipio y pueden alcanzar los 3.000 euros en los casos más graves.

El verano trae ventanas abiertas, más vida en casa y ruidos que antes pasaban desapercibidos. Entre ellos está el de la lavadora, un electrodoméstico habitual que muchos vecinos ponen por la noche para aprovechar las horas más baratas de la luz.

Pero ojo, porque hacerlo en determinados horarios puede salir caro. Aunque no existe una norma única para toda España, los ayuntamientos sí pueden sancionar los excesos de ruido en función de sus ordenanzas municipales, apoyadas en la Ley del Ruido 27/2003 y en la Ley de Propiedad Horizontal.

Los ayuntamientos pueden multar por el ruido de la lavadora durante la noche

En términos generales, los municipios diferencian entre horario diurno y nocturno. El primero suele situarse entre las 08:00 y las 22:00 o 23:00 horas, mientras que el resto de la jornada se considera periodo de descanso.

Durante el día, el límite habitual dentro de las viviendas ronda los 35 decibelios. Por la noche, en cambio, baja hasta una horquilla de entre 25 y 30 decibelios. ¿El problema? Una lavadora convencional puede emitir entre 45 y 50 decibelios durante el lavado y llegar hasta los 70 decibelios en el centrifugado.

Esto no significa que poner la lavadora suponga una multa automática. En la práctica, el conflicto suele aparecer cuando el ruido es constante, se produce de madrugada o impide descansar a otros vecinos. Vamos, que no es lo mismo un uso puntual que una molestia repetida noche tras noche.

Qué pueden hacer los vecinos antes de acudir al ayuntamiento por ruido

Antes de llegar a una sanción, lo recomendable es intentar resolver el problema dentro de la comunidad. La Ley de Propiedad Horizontal permite actuar frente a actividades molestas o insalubres, entre ellas los ruidos persistentes que afectan al descanso.

Por eso, el primer paso puede ser solicitar una Junta Extraordinaria para pactar horarios razonables de uso de electrodomésticos. Solo cuando esta vía no funciona, la comunidad puede iniciar acciones judiciales o presentar una queja ante el Ayuntamiento.

Además, para que exista sanción municipal, el exceso de ruido debe ser medido por la policía local. Cada ciudad aplica sus propios criterios. En Madrid, el horario nocturno va de 23:00 a 07:00 horas y las multas leves pueden ir de 90 a 750 euros, mientras que las graves o reincidentes alcanzan los 1.500 euros.

En Barcelona, la regulación es más estricta y prohíbe actividades domésticas ruidosas entre las 21:00 y las 08:00 horas, con sanciones que pueden superar los 3.000 euros. En Valencia y Bilbao, las multas parten de 600 euros, y en Sevilla el horario nocturno comienza a las 23:00 horas.

Por tanto, antes de poner la lavadora a una hora intempestiva, conviene consultar la ordenanza municipal. Un gesto tan cotidiano puede terminar en un disgusto económico.

Deja un comentario