Un “hormigón” con maíz, cal y nejayote busca abaratar la obra y evitar toneladas de desperdicio en construcción

Corncretl es un material que mezcla residuos de maíz, cal y nejayote y que puede imprimirse en 3D, reduciendo desperdicio en obra. La necesidad de vivienda asequible choca con el impacto ambiental de los materiales, y ahí aparecen nuevas alternativas.

¿Por qué el cemento encarece la obra y concentra gran parte del CO2? El hormigón domina la construcción, pero fabricar cemento exige un consumo energético muy elevado. Por eso es uno de los grandes focos de emisiones, con más del 8% del CO2.

Además, el hormigón convencional necesita días o semanas de curado antes de ser un soporte estructural, lo que alarga plazos y dispara costes.

Corncretl: el hormigón con maíz, cal y nejayote que se imprime

El colectivo mexicano Manufactura ha desarrollado Corncretl inspirándose en recursos disponibles y en la cultura mexicana. La fórmula combina residuos sólidos de maíz, cal y nejayote, el agua residual que se genera al cocer el maíz con cal para hacer tortillas (nixtamalización). Este material puede reducir hasta un 70% las emisiones de carbono frente al hormigón convencional.

Lo más llamativo llega con la impresión 3D: al trabajar con brazos robóticos, se elimina el encofrado tradicional y el desperdicio de material puede caer hasta un 90%. No es poca cosa.

Impresión 3D y curado en días: así se han creado los prototipos

Para imprimir Corncretl, el maíz se seca, se tritura y se muele hasta lograr una partícula uniforme apta para la extrusión. Después, la mezcla se alimenta en un sistema Wasp Concrete HD conectado a un brazo robótico Kuka.

El proyecto se desarrolló en la Residencia Wasp 2025, en Massa Lombarda (Italia) junto a Wasp 3D Industrial Partners. Allí se refinó la mezcla, se realizaron pruebas estructurales y se produjeron prototipos a escala real, con paneles modulares de pared de 40, 60 y 80 centímetros. Estas son dos ventajas que explican el interés:

  • Menos residuos en obra, al ajustar mejor la cantidad de material.
  • Menos espera, con un curado a temperatura ambiente de dos o tres días.

La impresión 3D también avanza por otras vías: Icon Build ha levantado desde un barrio de cien viviendas en Austin (diseñado por BIG) hasta un complejo hotelero en el desierto de Texas, y Lib Work ha construido en Japón una vivienda impresa en 3D con tierra local, cal y fibras naturales, sin cemento.

Manufactura no ha anunciado fechas ni proyectos piloto más allá de los prototipos validados en Italia, pero el siguiente paso lógico sería escalar Corncretl a obras reales en México. ¿Te imaginas que construir rápido y con menos residuos sea lo habitual?

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