La expansión de la gripe en España en las últimas semanas del año pasado disparó las bajas médicas y ha llevado a muchos trabajadores a preguntarse si pueden, o deben, seguir trabajando estando enfermos. El abogado laboralista Ignacio de la Calzada, lo tiene claro: si estás de baja médica por enfermedad común no debes trabajar, porque podría acabar en despido disciplinario la no ausencia.
La última onda epidémica, con un pico de contagios antes de Navidad, tensionó tanto las consultas médicas como los centros de trabajo. Según el último boletín del Sistema de Vigilancia de las Infecciones Respiratorias Agudas del Instituto de Salud Carlos III, la incidencia de la gripe se situó en 400,4 casos por 100.000 habitantes, lo que ha provocado un notable incremento de solicitudes de baja médica.
Qué es la baja médica por enfermedad y cómo afecta a tu relación laboral
Cuando un trabajador enferma y no puede desempeñar su actividad con normalidad, el proceso arranca con una visita al médico de atención primaria. El facultativo valora el estado de salud y decide si procede una baja médica por incapacidad temporal. Si la concede, emite un parte de baja en el que se fija una duración estimada y el seguimiento posterior. Este parte se comunica de forma telemática a la Seguridad Social y el trabajador solo tiene que informar a la empresa de su situación, ya que ya no está obligado a entregar el documento en papel.
No todas las ausencias por enfermedad generan una baja médica. Aquí aparece la primera gran duda: ¿basta con un justificante médico para faltar al trabajo sin problemas? Según se explica, el justificante solo acredita que el trabajador ha acudido a consulta, pero no implica incapacidad para trabajar ni obliga a la empresa a retribuir el día.
En cambio, la baja médica certifica que existe una incapacidad temporal y activa el derecho a la prestación económica según el tiempo y el convenio aplicable. Además, cuando la situación se prolonga se emiten partes de confirmación y, una vez recuperado, el parte de alta marca la reincorporación al puesto. En este contexto conviene distinguir claramente los documentos que pueden manejarse en una situación de enfermedad:
- Justificante médico, parte de baja, partes de confirmación y parte de alta, cada uno con una función distinta en la relación entre trabajador, empresa y administración.
Como se ve, solo la baja médica justifica la ausencia en el trabajo y abre la puerta al cobro de la prestación. De ahí que sea clave no conformarse con un simple justificante si realmente no puedes desempeñar tu actividad.
Consejos del abogado laboralista para no tener problemas con tu baja médica
El propio abogado, conocido en redes por su labor divulgativa, se dirige a quienes están enfermos con un mensaje claro: «Si estás tan fastidiado como yo aquí te dejo algunos consejos para que no te fastidien también en el trabajo».
En primer lugar, advierte de que un parte de asistencia o un justificante de reposo “no vale de nada” si faltas al trabajo. Insiste en que, sin una verdadera baja médica, la empresa podría considerar esas ausencias como injustificadas y llegar a un despido disciplinario, que en muchos casos se ha declarado procedente, es decir, sin derecho a indemnización. ¿Merece la pena arriesgar el empleo por no pedir la baja a tiempo? Respecto al cobro durante la incapacidad temporal, recuerda que los porcentajes varían según los días de baja:
| Periodo de baja por enfermedad común | Porcentaje que se cobra habitualmente |
|---|---|
| Días 1 a 3 | No se cobra nada |
| Días 4 a 20 | Se cobra el 60% |
| Desde el día 21 en adelante | Se cobra el 75% |
El abogado subraya que, además, si solo pides reposo y la empresa te lo acepta “tampoco cobrarías en principio”. Por tanto, el parte de baja no solo protege frente a un despido, también determina el dinero que vas a ingresar mientras no puedas trabajar.
Otro punto clave es no trabajar durante la baja. El jurista recalca que, si tienes un negocio propio o gestionas redes sociales, no deberías ponerte a trabajar porque la empresa puede enfadarse y podría utilizarlo como motivo de despido. En resumen, baja es baja, no una pausa para ponerse al día con otros proyectos.
Qué puede hacer la empresa y qué derechos mantiene la persona trabajadora de baja
En su conclusión, el abogado recuerda que tampoco se debe hacer nada incompatible con la recuperación. Lo explica con un ejemplo muy gráfico: no tiene sentido irse a correr una maratón estando malo y, aun así, hay quien lo hace.
También insiste en que, si estás enfermo de verdad y con baja médica, la empresa no puede obligarte a trabajar ni tomar represalias como el despido o una sanción por el hecho de estar enfermo. Lo resume de forma contundente: «Si tienes una baja médica no te pueden sancionar por estar enfermo, eso justifica tu ausencia en el trabajo».
En definitiva, si estás enfermo y te han dado la baja, su consejo estrella es literal: «Si estás enfermo y te han dado la baja no trabajes porque podrían despedirte». Parece de sentido común, pero en la práctica sigue siendo uno de los errores más habituales.
