La pareja dejó su vivienda convencional en Mallorca para vivir sobre ruedas, reducir gastos fijos y recorrer Europa con más libertad. Eso sí, aseguran que esta forma de vida exige organización, previsión y renuncias.
Vivir en una autocaravana no es solo una opción para viajar en vacaciones. Para Maribel y Vicente se ha convertido en su hogar desde hace cinco años, cuando decidieron cambiar la rutina de una casa tradicional por una vivienda sobre ruedas adaptada a su día a día.
Vivir en autocaravana permite reducir gastos, pero exige mucha planificación diaria
Maribel y Vicente, conocidos como La Pingüina en Ruta, tomaron la decisión de dejar Mallorca para recuperar tiempo propio y vivir de otra manera. Según explican, querían “escaparse de rutinas” y disfrutar más de la naturaleza, los pueblos pequeños y una vida tranquila.
Pero, ¿es tan sencillo como arrancar el motor y marcharse? Ni mucho menos. La pareja insiste en que esta vida requiere planificación constante: controlar el combustible, organizar rutas, localizar zonas adecuadas para estacionar y reservar dinero para imprevistos.
Su autocaravana mide unos siete metros y medio y está preparada como vivienda habitual. Cuenta con cocina, baño, dormitorio, zona de comedor y autonomía eléctrica. Además, llevan un remolque con herramientas, ropa, una moto y otros objetos necesarios.
Cuánto gastan Maribel y Vicente viviendo en una autocaravana con dos pensiones normales
Uno de los aspectos más llamativos es el económico. Vicente lo resume de forma clara: “Es mucho más económico vivir aquí que vivir en un piso”.
La pareja calcula que, al dejar su vivienda convencional, se quitaron de encima unos 1.200 euros mensuales entre coche, seguros, luz, gas, agua y otros gastos habituales. Ese dinero ahora lo destinan a vivir, desplazarse y mantener la autocaravana.
Aunque pueden vivir con unos 2.000 euros al mes, intentan guardar siempre “un rincón” para averías, ruedas o revisiones. Porque vivir con menos gastos fijos no significa gastar sin control. De hecho, el mantenimiento mecánico, el combustible o las reparaciones también pesan en el presupuesto.
Además, hacen vida doméstica dentro del vehículo. Desayunan, comen y cenan en la autocaravana, evitando así gastar de más en restaurantes. “Vivimos de dos pensiones normales y corrientes”, explican, por lo que comprar con cabeza es clave.
Una casa pequeña sobre ruedas que también mejora su día a día
El espacio es reducido, pero Maribel y Vicente aseguran que se han adaptado bien. La autocaravana funciona como salón, cocina, comedor y dormitorio según el momento. “Te acostumbras a las medidas, te acostumbras a todo”, señalan.
Para Maribel, el cambio también ha tenido un efecto positivo en su salud. Con problemas de espalda, asegura que esta vivienda le resulta más cómoda que su antiguo piso sin ascensor. “Para mí, la salud”, resume.
La parte menos sencilla es la distancia familiar. Reconocen que hay que estar preparado para ver menos a hijos y nietos, aunque las videollamadas y los encuentros ayudan a mantener el vínculo.
