La joven que convirtió una furgoneta camperizada en su casa, oficina y taller artesanal

Esta terapeuta de medicina natural ha organizado su trabajo alrededor de tres actividades que puede desarrollar desde cualquier lugar. Su furgoneta se ha convertido al mismo tiempo en vivienda, oficina y taller creativo.

Vivir en una furgoneta camperizada no es para Lorena una forma temporal de viajar. La joven ha convertido el vehículo en su hogar y en la base desde la que gestiona tres fuentes de ingresos relacionadas con la medicina natural, la suplementación, la cosmética y la joyería artesanal.

Durante mucho tiempo, reconoce, no sabía qué camino profesional seguir. Sin embargo, tenía clara una condición: “No quería vivir sin tiempo ni libertad”. Esa búsqueda terminó llevándola hacia un modelo de trabajo compatible con una vida sin residencia fija.

Las tres fuentes de ingresos que permiten a Lorena trabajar desde su furgoneta

La primera actividad de Lorena son las consultas online de medicina natural. Al realizar las sesiones por internet, puede atender a sus clientes desde cualquier lugar en el que disponga de una conexión estable.

Su segunda vía de ingresos procede de su colaboración como embajadora de una marca de suplementación y cosmética, cuyos productos describe como naturales y frescos. Lorena también destaca la posibilidad de que otras personas se incorporen al proyecto, una característica que le permite ampliar esta actividad.

La tercera fuente de ingresos es su propia marca de joyería artesanal. Se trata del proyecto que más conecta con su faceta creativa. “Desde que tengo uso de razón he estado creando cosas con las manos y es algo que me apasiona y me da paz”, explica.

La combinación de estas tres actividades le ha permitido organizar una rutina laboral adaptada a sus desplazamientos. “Me siento muy afortunada de poder estar construyendo una vida que me permite trabajar desde donde quiero y dedicar tiempo a mis proyectos”, asegura en sus redes sociales.

Su testimonio no incluye cifras de facturación ni especifica cuánto aporta cada negocio. Por tanto, se trata de una experiencia personal basada en la diversificación de ingresos y no de una fórmula que garantice los mismos resultados económicos.

Cuánto cuesta comprar y camperizar una furgoneta para convertirla en vivienda

La vida sobre ruedas exige afrontar una inversión inicial considerable. Una guía del sector actualizada en 2026 sitúa el precio de una camperización entre 3.000 y 30.000 euros, según el tamaño del vehículo, los materiales, el equipamiento instalado y la intervención de un taller profesional.

El coste de la furgoneta debe añadirse a ese presupuesto. Las estimaciones de mercado sitúan una camper de segunda mano entre 20.000 y 45.000 euros, mientras que un vehículo nuevo puede superar los 50.000 euros. Son importes orientativos que cambian según la antigüedad, el kilometraje y el estado mecánico.

También deben contemplarse los trámites de homologación. La Dirección General de Tráfico señala que las reformas realizadas en un vehículo deben pasar por una estación ITV autorizada para quedar reflejadas en su ficha técnica.

Vivir en una furgoneta elimina el alquiler, pero mantiene gastos importantes

No pagar una renta mensual puede reducir los costes fijos, aunque vivir en una camper no significa prescindir de gastos. El combustible, la alimentación, el seguro, el mantenimiento, las averías, la conexión a internet, el gas, el agua y las zonas de pernocta forman parte del presupuesto habitual.

Las estimaciones publicadas sitúan el desembolso mensual entre 500 y 1.200 euros por persona, dependiendo de los kilómetros recorridos y del uso de áreas gratuitas o de pago. Una avería, además, puede afectar al mismo tiempo a la vivienda y al medio de transporte.

El caso de Lorena muestra cómo algunas profesiones digitales y actividades artesanales pueden adaptarse a una vivienda móvil, siempre que exista planificación económica, conexión a internet y capacidad para gestionar varios proyectos.

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