La nueva norma europea impondrá la identificación obligatoria de perros y gatos y creará registros nacionales conectados entre sí para reforzar la trazabilidad. Su aplicación empezará a desplegarse desde 2028, aunque los plazos serán distintos para criadores, vendedores, refugios y propietarios particulares.
La Unión Europea da un paso decisivo en la protección de los animales de compañía. El Parlamento Europeo aprobó por 558 votos a favor, 35 en contra y 52 abstenciones las primeras normas comunes para la cría, alojamiento, trazabilidad, importación y manipulación de perros y gatos, y el Consejo adoptó formalmente la nueva legislación el 22 de mayo de 2026.
El microchip será obligatorio en la UE, pero con plazos diferentes
La medida más llamativa es la obligación de identificar a perros y gatos mediante microchip y registrarlos en bases de datos nacionales interoperables. El Reglamento entrará en vigor veinte días después de su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea y, con carácter general, se aplicará dos años después, lo que sitúa el inicio del despliegue en 2028 si se mantiene el calendario previsto.
No obstante, no todos tendrán la misma fecha límite. Criadores, vendedores, refugios y quienes pongan animales en el mercado contarán con cuatro años desde la entrada en vigor. Para propietarios particulares que no vendan animales, el plazo será de 10 años en el caso de los perros y de 15 años en el caso de los gatos.
Las bases de datos interoperables ayudarán a frenar abandono y tráfico ilegal
La identificación no se quedará en un registro aislado. Los países deberán contar con bases de datos conectadas entre sí, accesibles para facilitar controles y seguir el rastro del animal en la Unión Europea.
También habrá cambios para animales procedentes de terceros países. Los perros y gatos importados para su venta deberán llegar ya identificados y registrarse después en una base nacional. En los desplazamientos no comerciales, el propietario tendrá que registrar el movimiento con al menos cinco días hábiles de antelación, salvo que el animal ya figure en una base de datos europea.
La norma no se limita al microchip. Se prohibirá la cría entre familiares cercanos, la selección de rasgos físicos extremos que pongan en riesgo la salud, las mutilaciones con fines estéticos para concursos o exhibiciones y el uso de collares de pinzas o estranguladores sin mecanismos de seguridad.
España ya exige microchip y prevé multas de hasta 50.000 euros
En España, la Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales ya obliga a identificar con microchip a perros, gatos y hurones, mientras que las aves deben identificarse mediante anillado desde su nacimiento. La inscripción se realiza en el Registro de Animales de Compañía de cada comunidad autónoma.
No cumplir las obligaciones de identificación se considera infracción grave. La ley fija multas de 10.001 a 50.000 euros para las infracciones graves y de 50.001 a 200.000 euros para las muy graves, además de posibles medidas accesorias según el caso.
