La cadena Meliá confirma su salida de 15 hoteles en Cuba y sigue los pasos de Iberostar

La cadena hotelera española comunicó a la CNMV el cese inmediato de la gestión y comercialización de una quincena de establecimientos vinculados a Gaesa.

Meliá Hotels International, a través de su filial portuguesa Ilha Bela, ha anunciado que deja de operar 15 hoteles en Cuba después del ultimátum fijado por Estados Unidos. La decisión llega a solo dos días de que venciera el plazo marcado por Washington para que las empresas extranjeras cesaran su actividad en activos relacionados con Gaesa, el conglomerado militar estatal cubano.

La compañía notificó esta medida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), poniendo fin de forma inmediata a la prestación de servicios de gestión, comercialización y uso de sus marcas hoteleras en esos establecimientos. Hasta ahora, Meliá era una de las grandes referencias hoteleras en la isla, donde operaba 34 activos.

El 5 de junio era la fecha límite para dejar de operar hoteles en Cuba

El plazo impuesto por Washington terminaba el 5 de junio. ¿Qué implicaba esto para las hoteleras extranjeras? Que debían abandonar la operación de hoteles vinculados a Gaesa si querían evitar posibles sanciones económicas.

En el caso de Meliá, la salida afecta a 15 establecimientos. Los otros 19 hoteles que mantiene en el archipiélago pertenecen a sociedades relacionadas con el Ministerio de Turismo, según la información comunicada.

Los hoteles afectados son: Gran Hotel Bristol Habana Vieja Member of The Meliá Collection, Innside Catedral Habana, Meliá Buena Vista, Meliá Cayo Santa María, Meliá Jardines del Rey, Meliá Las Dunas, Meliá Península Varadero, Paradisus Los Cayos, Paradisus Princesa Mar, Paradisus Río de Oro, Paradisus Varadero, Sol Caribe Beach, Sol Cayo Santa María, Sol Río de Luna y Mares y Sol Varadero Beach.

Meliá justifica su salida por circunstancias que afectaban a la operativa

La hotelera dirigida por Gabriel Escarrer explicó que la decisión ya había sido comunicada el 26 de mayo a la propiedad de estos hoteles. Además, señaló que el movimiento se adoptó desde “un profundo sentido de responsabilidad empresarial”.

El grupo balear atribuye la salida a una combinación de circunstancias sobrevenidas y ajenas a su capacidad de gestión, que habían afectado de forma importante a la operativa, la legalidad y la seguridad en la prestación de servicios. Vamos, que el margen de actuación de la compañía se había reducido de forma notable.

La situación en Cuba ya había quedado reflejada en sus últimas cuentas trimestrales. Meliá apuntó entonces a dificultades para obtener combustible y al impacto del bloqueo comercial en el mercado turístico, lo que había llevado a un cierre progresivo de hoteles y a terminar el trimestre con alrededor del 50% de la capacidad operativa.

La salida de Meliá llega un día después de que Iberostar anunciara una decisión similar, dejando de operar 12 de sus 18 hoteles en Cuba.

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