El transportista asturiano acumula más de seis millones de kilómetros al volante y defiende que el trabajo nacional le ha permitido encontrar su sitio tras años de rutas internacionales.
A sus 58 años, Nico no piensa en la jubilación. Este camionero autónomo trabaja para Amazon después de haber dedicado buena parte de su vida profesional al transporte internacional, recorriendo carreteras de Alemania, Holanda, Italia e Inglaterra. Su caso refleja una realidad cada vez más visible en el sector: conductores veteranos que siguen sosteniendo una actividad marcada por la falta de relevo generacional, los problemas de descanso y la seguridad en ruta.
Su historia arranca hace cerca de dos años, cuando un conocido le avisó de una oferta de empleo en Asturias para trabajar como chófer autónomo. A partir de ahí, según relata, comenzó una nueva etapa ligada al gigante del comercio electrónico de Amazon.
Del transporte internacional a las rutas nacionales con Amazon como autónomo
Antes de conducir un camión de Amazon, Nico había trabajado durante años en rutas internacionales para grandes compañías como Walmart. Su vida laboral se había construido en la carretera, cruzando fronteras y acumulando una experiencia que hoy considera clave para seguir en activo.
Lo curioso es que, cuando le hablaron de aquella vacante en Asturias, ni siquiera sabía con claridad a qué se dedicaba Amazon. La oferta exigía trabajar como autónomo y, desde entonces, su jornada quedó vinculada al transporte nacional. Actualmente conduce un camión de 12 ruedas con el logotipo de la compañía y lleva mercancía hasta un centro logístico situado en Murcia.
¿Qué transporta exactamente? El propio camionero explica que los detalles forman parte de un “secreto de usuario”, aunque reconoce que en sus rutas mueve productos cotidianos como tablets, ordenadores, móviles, ropa o bebida. Él mismo resume su labor con una expresión muy gráfica: “repartir sonrisas”.
Los descansos, los robos en carretera y la experiencia como escudo
Nico se define como un auténtico apasionado del volante. Asegura que tiene mucha vocación y que una de las cosas que más valora es el trato que recibe durante sus trayectos. Cuenta que, al adelantar autobuses escolares, muchos niños le saludan, una escena sencilla pero que para él tiene mucho peso en el día a día. Vamos, que sigue disfrutando de la carretera.
Tras años fuera de España, considera que el transporte nacional es donde mejor se encuentra. Incluso prefiere viajar solo, convencido de que así trabaja con más tranquilidad.
La seguridad es otro asunto clave. Nico afirma que nunca ha sufrido robos en ruta y lo atribuye a la experiencia heredada de su padre, también vinculado al transporte. Su método es claro: llegar puntual, soltar el remolque, esperar la descarga o acudir a un parking vigilado. No se la juega.
Su testimonio muestra cómo el comercio electrónico está transformando el transporte por carretera. Las grandes plataformas necesitan conductores expertos, pero el sector sigue teniendo retos pendientes: atraer a nuevos profesionales, mejorar los descansos y reforzar la seguridad de quienes pasan media vida al volante.
