El agricultor alicantino de 22 años que ha creado una empresa y alerta de la falta de mano de obra

El vecino de La Romana ha creado PenyaFresh, una empresa hortofrutícola que ya trabaja entre La Romana y Aspe. Su historia refleja uno de los grandes retos del campo: la falta de relevo generacional y de mano de obra.

Raúl García Vidal tiene 22 años y no encaja en la imagen habitual del joven que se aleja del campo. Al contrario, este agricultor de La Romana ha levantado desde cero PenyaFresh, una empresa que ya supera las 50 hectáreas de cultivo y que comercializa fruta y verdura en España y fuera del país.

De una hectárea de pimientos a una empresa hortofrutícola con 50 hectáreas

Su historia empezó con 17 años, cuando se independizó en una casa de campo de su madre y decidió probar con una hectárea de pimientos y berenjenas. No procedía de una familia dedicada profesionalmente a la agricultura, más allá de algunos bancales de almendros de secano de escasa rentabilidad.

Aquellos primeros meses fueron duros. Raúl trabajaba de madrugada para tener el género listo y poder venderlo por la mañana en Mercalicante. Lo hacía casi todo solo, con jornadas que marcaron el inicio de un proyecto que no ha dejado de crecer.

La pasión por el campo fue más importante que el cálculo empresarial. “Me gusta montarme en el tractor y estar 15 o 16 horas encima”, asegura el joven agricultor, recientemente reconocido con el Premio Joven Agricultor 2025 de ASAJA Alicante.

PenyaFresh combina producción propia y servicios agrícolas para dar estabilidad

PenyaFresh trabaja actualmente con dos líneas de negocio. La primera se centra en producir, comercializar y exportar sus propios productos hortofrutícolas. La segunda consiste en prestar servicios agrícolas a propietarios que ya no pueden o no quieren trabajar directamente sus tierras.

Esa diversificación le permite mantener actividad durante todo el año y dar más estabilidad a sus trabajadores, algo especialmente relevante en un sector condicionado por las campañas agrícolas y la estacionalidad.

ASAJA Alicante destacó que Raúl García Vidal ha creado una estructura empresarial con producción y comercialización de hortalizas, frutas de hueso y sandías, además de servicios de consultoría y suministro de mano de obra para otras explotaciones agrarias.

Falta mano de obra y relevo generacional en el campo alicantino

El joven agricultor señala dos problemas principales: la falta de trabajadores y la escasa profesionalización del sector. A su juicio, cada vez hay menos personas dispuestas a asumir la dureza del trabajo agrícola, una realidad que afecta de lleno a muchas explotaciones.

También advierte de las dificultades que sufren las empresas medianas. Soportan una elevada carga administrativa, pero no siempre cuentan con la estructura ni los recursos de las grandes compañías. Esa diferencia se nota al comprar suministros, acceder a mercados o asumir personal especializado.

Los Premios ASAJA Alicante han situado estos retos sobre la mesa, junto a otros problemas del campo como el agua, las plagas, los costes de producción, la competencia exterior y la pérdida de rentabilidad de las explotaciones.

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