Las monedas estaban envueltas en tela negra. La investigación confirmó más de cinco kilos de oro puro entre todas las piezas recuperadas.
Dos excursionistas encontraron 598 monedas de oro en una lata durante un paseo por Zvičina, en la República Checa. Ocurrió en febrero de 2025 y entregaron el tesoro al Museo de Bohemia Oriental, en Hradec Králové. El caso tuvo después otra consecuencia. En 2026 se reconoció una recompensa conjunta de 11,7 millones de coronas checas, cerca de medio millón de euros.
Las 598 monedas de oro estaban apiladas dentro de una lata
El hallazgo de las monedas comenzó junto a un muro de piedras, en un antiguo terreno de cultivo ocupado por el bosque. Una lata de aluminio sobresalía entre las rocas. Dentro había once grupos de monedas, colocadas unas sobre otras y envueltas en tela negra. A aproximadamente un metro apareció otro recipiente, esta vez una caja metálica con más objetos de valor.
La segunda caja contenía tabaqueras, pulseras, un bolso de malla, un peine, una cadena con una llave y una polvera. Los excursionistas llevaron las piezas al museo, donde comenzaron las investigaciones. El conjunto pesaba alrededor de siete kilogramos, pero ese dato no equivalía a siete kilos de oro puro. Las monedas estaban bien conservadas, mientras que otros objetos necesitaban una limpieza cuidadosa para recuperar los detalles de sus grabados.
Los análisis permitieron calcular cuánto oro contenía el tesoro
Las primeras informaciones situaron su valor alrededor de los 300.000 euros. Después llegaron resultados más precisos. El 30 de enero de 2026, el Gobierno regional comunicó que el análisis había identificado 5.230,56 gramos de oro puro. También confirmó que los 34 objetos distintos de las monedas eran de oro. Al principio existían dudas sobre su composición. Los expertos utilizaron métodos no destructivos para comprobarla sin dañar las piezas.
La valoración utilizó un precio de 2.237,50 coronas por gramo, correspondiente al día del descubrimiento. Así se obtuvo una referencia cercana a los 11,7 millones de coronas. No era el resultado de una subasta ni el dinero conseguido mediante una venta privada. Esa cantidad sirvió para determinar la recompensa de los descubridores, anunciada en abril de 2026 y aprobada por los representantes regionales en mayo.
Las monedas ofrecen pistas sobre cuándo se escondió el tesoro
Las fechas grabadas en las monedas abarcan desde 1808 hasta 1915, aunque eso no significa que fueran enterradas durante esos años. Algunas llevan pequeñas marcas añadidas posteriormente en el territorio de la antigua Yugoslavia. Esas señales permiten situar el escondite después de 1921. Predominan las piezas francesas, junto con monedas austrohúngaras, belgas y otomanas, según la descripción difundida por el museo.
La identidad del propietario no estaba resuelta en las actualizaciones oficiales consultadas. El numismático Vojtěch Brádle planteó varias posibilidades, sin presentar ninguna como definitiva. El tesoro pudo pertenecer a alguien perseguido por el régimen nazi o a una persona de origen alemán deportada después de la guerra. Los investigadores no habían encontrado pruebas suficientes para confirmar esas hipótesis ni explicar por qué nadie recuperó las piezas.
La recompensa corresponde a los dos excursionistas, no a cada uno
Los 11,7 millones de coronas constituyen una recompensa conjunta. El anuncio regional del 13 de abril de 2026 explicó que se aplicaba la legislación checa de protección del patrimonio. Según ese comunicado, los hallazgos deben notificarse al museo o instituto arqueológico más cercano y pasan a ser propiedad de la región. La recompensa se calculó sobre el valor del metal precioso.
Entregar las piezas tampoco equivale a venderlas por cuenta propia. El contraste aparece en el caso de tres obreros en Bélgica, denunciados tras vender unas monedas encontradas durante una reforma. Aquí, los excursionistas entregaron todo al museo y accedieron al procedimiento de recompensa descrito en el comunicado del Gobierno regional. Son situaciones diferentes y sus consecuencias dependen de la normativa aplicable y de la propiedad de los objetos.
