Con solo 25 años logra una plaza de inspector de Hacienda en 20 meses cuando lo habitual es tardar hasta seis años

Con 25 años, Enrique Casado Carnero ha logrado una de las plazas del Cuerpo Superior de Inspectores de Hacienda del Estado tras una preparación intensiva. El vallisoletano llegó a estudiar hasta 14 horas al día y terminó como número 3 de su promoción.

Enrique Casado Carnero, de Valladolid, ha aprobado la oposición a inspector de Hacienda en solo 20 meses, un plazo muy inferior al habitual en una de las pruebas más exigentes de la Administración. Formado en el Colegio San José y graduado en Derecho y ADE por la Universidad de Valladolid, recibió la noticia el 19 de junio y consiguió además la tercera mejor nota de España, según publica EL ESPAÑOL Noticias de Castilla y León.

La oposición a inspector de Hacienda que Enrique aprobó en tiempo récord

La convocatoria del Cuerpo Superior de Inspectores de Hacienda del Estado ofrecía 192 plazas por acceso libre y 94 por promoción interna, según la resolución publicada en el BOE el 28 de diciembre de 2024.

El caso de Enrique destaca porque, de cerca de 1.700 aspirantes que iniciaron el proceso, solo 75 consiguieron plaza. Más de la mitad de las vacantes quedaron desiertas por el nivel de exigencia del tribunal, según la información publicada por el citado medio.

El joven vallisoletano reconoce que no tenía pensado opositar al terminar la carrera. Su intención era trabajar en la empresa privada, pero el contacto con inspectores en activo y una reflexión personal antes de graduarse le hicieron cambiar de rumbo.

En septiembre de 2024 empezó a preparar la oposición. Desde entonces, su rutina cambió por completo.

Estudiar 14 horas al día para superar una de las oposiciones más duras

La preparación de Enrique tuvo dos etapas. Durante el primer año intentó controlar el estrés, mantener el deporte y reservar un día para su familia, sus amigos y su novia.

La exigencia aumentó con la llegada del primer examen escrito, celebrado el 6 de septiembre de 2025. Ahí pasó de estudiar 8 o 9 horas efectivas a jornadas de 11 o 12. En los últimos meses llegó a las 13 o 14 horas diarias de estudio real.

La oposición combina varios ejercicios escritos, pruebas prácticas, exposición oral y conocimiento de idiomas. El BOE establece que la fase de oposición incluye ejercicios obligatorios y eliminatorios, con contenidos de Derecho, contabilidad, matemáticas financieras, tributación e idiomas como inglés, francés o alemán.

Para Enrique, la parte más difícil no estaba solo en los exámenes, sino en la incertidumbre entre prueba y prueba. Según explica, los aspirantes conocían la nota pocos días antes del siguiente ejercicio, lo que obligaba a seguir estudiando sin saber si continuaban dentro del proceso.

El deporte, la familia y el próximo destino tras aprobar Hacienda

Aunque tuvo que dejar el fútbol y el tenis en la fase final, Enrique mantuvo el running como vía de escape. Salía a correr varias veces por semana y considera que el deporte fue importante para resistir mentalmente.

Tras superar la oposición, el siguiente paso será el curso selectivo. La convocatoria oficial recoge que quienes superan la fase de oposición deben realizar un curso en el Instituto de Estudios Fiscales, con una duración máxima de 12 meses lectivos.

Enrique prevé trasladarse a Madrid a mediados de septiembre para iniciar esa formación antes de la entrega de despachos. Aunque su tercera posición le da prioridad para escoger destino, asume que las primeras plazas suelen concentrarse en Madrid y Barcelona.

El joven asegura que Valladolid seguirá siendo su referencia. También defiende la labor de los inspectores de Hacienda, encargados de velar por el cumplimiento de la ley y perseguir el fraude fiscal.

Ahora afronta el verano con la tranquilidad de haber cerrado una etapa decisiva. A los 25 años, ha logrado una plaza pública de alto nivel tras 20 meses de estudio intenso y una disciplina que le ha llevado al podio nacional de una de las oposiciones más difíciles.

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