Su rutina en los páramos ecuatorianos fue documentada por Ecuador Y Sus Paisajes en agosto de 2022. El relato ha reaparecido en medios en septiembre de 2026, con su forma de vida y su trabajo como pastor de nuevo en primer plano.
Juanito tiene 71 años, vive con su familia en los páramos de Ecuador y dedica buena parte de sus jornadas al cuidado de unas 150 ovejas. Su historia ha vuelto a circular en septiembre de 2026, aunque las imágenes que la documentan no son nuevas. El vídeo original de Ecuador Y Sus Paisajes se publicó el 17 de agosto de 2022 y muestra al pastor trabajando a unos 4.000 metros sobre el nivel del mar.
El vídeo original de Juanito se publicó en 2022, no en 2026
La historia ha recuperado visibilidad después de aparecer de nuevo en diferentes medios durante septiembre de 2026. La Nación publicó el relato el 17 de septiembre y presentó la rutina del pastor junto a su familia. Sin embargo, la fuente audiovisual original permite situar correctamente las imágenes. El canal Ecuador Y Sus Paisajes Oficial publicó el vídeo el 17 de agosto de 2022.
En aquella grabación, Juanito explica que nació en el mismo entorno donde continúa viviendo. También cuenta que sus padres procedían de allí. “Aquí en el páramo viví toda la vida. Mi papá y mi mamá también nacieron aquí. Por eso no nos fuimos”, relata. Su experiencia guarda relación con otras historias de trabajo ligado al campo, donde la actividad profesional está unida al territorio y a la vida familiar.
Así es una jornada con 150 ovejas a unos 4.000 metros
El pastoreo ocupa buena parte del día de Juanito. Su rebaño ronda los 150 animales y debe desplazarlos desde el corral hasta las zonas donde encuentran alimento. Las caminatas pueden prolongarse durante 40 minutos o más. Durante algunos recorridos lleva una flauta andina, un instrumento que aparece también en la grabación realizada por Josué y Elie.
La familia obtiene parte de sus alimentos mediante el cultivo y la cría de animales. También baja ocasionalmente hasta el pueblo para adquirir víveres y vender algunos productos. Las viviendas mostradas están construidas con materiales como barro y paja. La leña permite mantener el calor y utilizan varias capas de mantas para dormir. El pastoreo extensivo con ovejas también mantiene una presencia importante en otras comunidades rurales, aunque cada explotación responde a condiciones económicas y ambientales diferentes.
Los 4.000 metros sitúan su rutina dentro del páramo ecuatoriano
La altitud señalada en el vídeo ayuda a entender las condiciones del territorio. Un proyecto legislativo actualmente publicado por la Asamblea Nacional de Ecuador sitúa los páramos entre aproximadamente 3.200 y 4.700 metros sobre el nivel del mar. El documento calcula una extensión aproximada de 1.514.267 hectáreas, distribuidas en 17 de las 24 provincias continentales del país.
Juanito es presentado en las fuentes como descendiente de la cultura indígena Panzaleo. El Instituto Nacional de Patrimonio Cultural de Ecuador define Panzaleo como el nombre de un pueblo amerindio vinculado a los territorios que hoy corresponden a Cotopaxi y Tungurahua. Las fuentes consultadas no identifican con precisión la comunidad donde vive Juanito, por lo que esos datos históricos no permiten atribuirle una provincia concreta.
Una forma de vida que une trabajo, familia y permanencia en el territorio
Juanito tiene seis hijos y seis nietos, y varios miembros de la familia continúan viviendo en su entorno. El trabajo diario se reparte entre el cuidado del ganado, los cultivos y las tareas necesarias para mantener la vivienda. Esa combinación ayuda a explicar por qué el propio pastor no separa claramente trabajo y forma de vida. “No vivimos en un pueblo y trabajamos tranquilos. Gracias a Dios, esto es una bendición”, afirma en el relato difundido.
La elección recuerda a otras personas que han optado por vivir en la montaña, aunque las circunstancias son distintas. Juanito resume su experiencia con otra frase: “Somos felices con la tranquilidad”. También afirma que determinadas enfermedades no llegaron a su entorno. Esa declaración forma parte de su testimonio personal. El vídeo y las fuentes periodísticas consultadas no aportan información médica que permita convertirla en una conclusión sanitaria general.
