La modificación urbanística continúa en fase inicial y se someterá a información pública hasta finales de septiembre. La urbanización se desarrollaría entre 2028 y 2030.
La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid aprobó inicialmente el 30 de julio la modificación del Plan General que permitirá desarrollar Madrid Innovation District en 85 hectáreas propiedad del Real Madrid en Valdebebas. El expediente abre el camino a un campus tecnológico con 532.550 metros cuadrados de edificabilidad, pero todavía debe superar la información pública, el Pleno municipal y la aprobación definitiva de la Comunidad de Madrid. El último informe municipal calcula 23.800 empleos cuando el complejo alcance su plena actividad.
La aprobación inicial todavía no permite que comiencen las obras
La aprobación anunciada por el Ayuntamiento de Madrid es inicial, no provisional ni definitiva. El acuerdo afecta a la parcela DO-190 del Área de Planeamiento Específico 16.11 Ciudad Aeroportuaria y Parque de Valdebebas, situada entre los distritos de Hortaleza y Barajas.
El documento permanecerá en información pública hasta finales de septiembre. Después tendrá que elevarse al Pleno del Ayuntamiento para su aprobación provisional y remitirse a la Comunidad de Madrid, administración responsable de la aprobación definitiva. Por tanto, el acuerdo municipal aún no autoriza la construcción del campus ni abre procesos de selección para cubrir los empleos estimados.
El cambio urbanístico permitirá incorporar usos terciarios y de equipamiento compatibles con la innovación, salvo las grandes superficies comerciales. También mantendrá los actuales usos deportivos. La parcela está clasificada actualmente como suelo urbano consolidado y calificada como dotacional deportivo privado.
Qué se construirá en las 85 hectáreas situadas junto al Real Madrid
Los terrenos del Real Madrid abarcan alrededor de 120 hectáreas. Unas 35 están ocupadas por la actual Ciudad Deportiva y las otras 85 se destinarán al futuro distrito tecnológico. La modificación propuesta elevará la edificabilidad hasta los 532.550 metros cuadrados, 172.550 más que los permitidos por el planeamiento vigente.
El proyecto combinará oficinas, empresas tecnológicas, centros de investigación, espacios formativos y servicios complementarios. Los documentos difundidos por el Real Madrid y la Comunidad de Madrid sitúan entre sus campos prioritarios la inteligencia artificial, los datos, la biotecnología y las ciencias del deporte. También se contempla la participación de universidades, organismos de investigación, emprendedores y grandes compañías internacionales.
La apuesta por estos sectores puede elevar la demanda de profesionales especializados. La formación será uno de los componentes del campus, especialmente en un momento en el que las competencias en inteligencia artificial están adquiriendo mayor peso en el acceso al mercado laboral.
El diseño previsto responde al modelo de campus verde, con recorridos peatonales, espacios de estancia, carriles para bicicletas y prioridad para vehículos eléctricos. Su emplazamiento se encuentra cerca del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, IFEMA Madrid, el intercambiador de Valdebebas, el Hospital Enfermera Isabel Zendal y la futura Ciudad de la Justicia.
El calendario municipal sitúa las obras de urbanización entre 2028 y 2030. La construcción progresiva de los edificios comenzaría en 2029 y se prolongaría hasta 2035, siempre que se completen antes los trámites urbanísticos pendientes.
Por qué la previsión más reciente habla de 23.800 empleos
Las estimaciones sobre el impacto laboral y económico han variado conforme avanzaba la definición del proyecto. En mayo de 2025, la Comunidad de Madrid calculó cerca de 25.000 empleos cualificados y una captación potencial de 8.500 millones de euros de inversión extranjera. El Gobierno regional volvió a citar esas cifras en mayo de 2026.
El protocolo firmado en diciembre de 2025 por la Comunidad y el Real Madrid utilizó un informe de PwC que estimaba más de 23.000 puestos de trabajo y una aportación próxima a los 1.200 millones de euros anuales al PIB regional. Ese documento calculaba además 1.300 millones de inversión durante la construcción y más de 4.700 empleos asociados a las obras.
La documentación municipal publicada con la aprobación inicial de julio de 2026 ofrece las cifras más recientes. Eleva la inversión necesaria para construir el campus por encima de los 2.000 millones de euros y calcula 23.800 nuevos puestos de trabajo cuando el distrito alcance su plena capacidad operativa. La aportación anual al PIB madrileño se estima en 1.213 millones de euros.
Las notas oficiales consultadas no detallan si las diferencias responden a cambios en el alcance, los precios, el calendario o la metodología de cálculo. Por ese motivo, las estimaciones no deben sumarse ni presentarse como magnitudes idénticas. La referencia de 23.800 empleos es la que acompaña al último trámite urbanístico aprobado.
Esos puestos se vinculan principalmente a actividades científicas, educativas, sanitarias y tecnológicas. No son vacantes disponibles en estos momentos. Las contrataciones dependerán de las compañías, universidades y centros de investigación que terminen instalándose en el complejo. Quienes quieran orientar su perfil hacia estos sectores pueden consultar los cursos tecnológicos con más salida.
Madrid recibirá más de 200.000 metros cuadrados para uso público
La modificación urbanística permitirá que el Ayuntamiento obtenga gratuitamente más de 200.000 metros cuadrados de suelo. Cerca de 166.000 se destinarán a zonas verdes para dar continuidad al Bosque Metropolitano y crear un parque lineal junto al arroyo de la Plata.
Otros 35.000 metros cuadrados se reservarán para un equipamiento municipal relacionado con la innovación y la tecnología. La ordenación también plantea nuevos recorridos peatonales, conexiones paisajísticas y espacios abiertos para reducir la separación que actualmente genera la parcela sin desarrollar entre Valdebebas y su entorno.
La cesión del suelo público estará vinculada a la tramitación de la modificación del Plan General. El siguiente hito será cerrar el periodo de información pública y estudiar las posibles alegaciones antes de que el expediente llegue al Pleno. Hasta completar este procedimiento, el Madrid Innovation District continúa siendo un proyecto urbanístico en desarrollo y no un campus cuya construcción esté autorizada definitivamente.
