AfarTV registró el giro el 25 de julio de 2026 junto al fiordo de Ilulissat, declarado Patrimonio Mundial. No se comunicaron heridos.
Un enorme iceberg volcó el 25 de julio de 2026 frente a la costa de Ilulissat, en el oeste de Groenlandia. Una cámara de AfarTV registró cómo la masa de hielo perdía estabilidad, giraba sobre el agua y dejaba al descubierto la parte que permanecía sumergida. Las imágenes muestran también el oleaje y la nube de agua provocados por el movimiento. No se registraron personas heridas.
El vídeo de AfarTV muestra el vuelco completo del iceberg
La grabación permite observar cómo varios fragmentos se desprenden antes de que el bloque principal comience a inclinarse. El iceberg rota lentamente hasta mostrar una superficie azulada, irregular y cubierta de grietas que se encontraba bajo el agua.
AfarTV publicó también una grabación completa del vuelco, con unos 55 minutos de imágenes en tiempo real. La cámara estaba instalada cerca de la entrada del fiordo helado de Ilulissat, uno de los enclaves naturales más conocidos de Groenlandia.
La perspectiva del vídeo y la ausencia de mediciones directas impiden determinar con rigor las dimensiones del iceberg. Tampoco se conoce con precisión cuándo se desprendió del glaciar que lo originó. Los grandes bloques pueden permanecer retenidos cerca de la desembocadura mientras se derriten, se fracturan y reducen su tamaño antes de alcanzar la bahía de Disko.
El episodio se produce en una región sometida a una pérdida continuada de hielo. Esta evolución tiene consecuencias globales y puede relacionarse con la subida del nivel del mar, aunque una sola grabación no permite atribuir el vuelco concreto al cambio climático.
Por qué un iceberg puede perder estabilidad y darse la vuelta
Los icebergs flotan gracias al equilibrio entre su peso y el empuje ejercido por el agua. Cuando el deshielo, la erosión marina o una fractura alteran su forma, la distribución del peso puede dejar de ser estable. El bloque comienza entonces a girar hasta alcanzar una posición de mayor equilibrio.
La rotación deja visible hielo que llevaba tiempo bajo el mar. Esa zona suele presentar una textura diferente, grietas profundas y tonalidades azuladas debido a la compactación del hielo y a la forma en que absorbe y refleja la luz.
El vuelco también puede generar olas, corrientes y grandes desplazamientos de agua en las inmediaciones. Su intensidad depende del volumen del bloque, de su geometría, de la velocidad de rotación y de la profundidad del lugar donde se produce.
Aunque estos movimientos resultan llamativos, forman parte del ciclo natural de numerosos icebergs. El deshielo desigual, la pérdida de fragmentos y el choque con el fondo marino pueden modificar su centro de gravedad hasta provocar la rotación.
Ilulissat alberga uno de los glaciares más activos del planeta
El suceso ocurrió junto al fiordo helado de Ilulissat, incluido en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 2004. Está situado en la costa occidental de Groenlandia, unos 250 kilómetros al norte del círculo polar ártico.
En este lugar desemboca el glaciar Sermeq Kujalleq, uno de los pocos puntos donde el hielo de la capa continental groenlandesa llega directamente al mar. La UNESCO lo identifica como uno de los glaciares más activos y rápidos del mundo, con un desplazamiento que puede alcanzar alrededor de 40 metros diarios.
Los icebergs desprendidos avanzan por el fiordo hasta una zona poco profunda situada cerca de su desembocadura. Algunos quedan encallados durante semanas o meses hasta que pierden suficiente volumen, se rompen o son capaces de continuar hacia la bahía de Disko.
Este entorno es objeto de observación científica desde hace más de 250 años. Su actividad permite estudiar la formación de icebergs, el movimiento de los glaciares y los cambios de la capa de hielo de Groenlandia.
Groenlandia pierde unos 264.000 millones de toneladas de hielo al año
Los datos actualizados de la NASA muestran que la capa de hielo de Groenlandia perdió una media aproximada de 264 gigatoneladas anuales entre 2002 y 2025. Una gigatonelada equivale a 1.000 millones de toneladas métricas.
Esta pérdida habría contribuido a elevar el nivel medio global del mar alrededor de 0,8 milímetros por año durante ese periodo. Las mediciones proceden de las misiones satelitales GRACE y GRACE Follow-On, utilizadas para detectar variaciones en la masa de las grandes capas de hielo.
La evolución del nivel del mar se controla mediante satélites, mareógrafos y otros dispositivos científicos. En España también se desarrollan sistemas de vigilancia del nivel marino destinados a mejorar las mediciones y la detección de fenómenos costeros.
El vuelco grabado en Ilulissat no demuestra por sí mismo que el calentamiento global provocara el episodio. La pérdida de hielo se determina mediante series de datos prolongadas y no mediante un acontecimiento aislado. El vídeo sí permite observar uno de los procesos físicos que experimentan los icebergs después de separarse de los glaciares.
