La piscina natural gratis con una cascada de 30 metros, 17 molinos y merenderos para refrescarse este verano

El Parque da Natureza do Río Barosa tiene acceso y aparcamiento gratuitos, una ruta de 2,1 kilómetros y dos tabernas en el recorrido.

En plena temporada de verano de 2026, el Parque del río Barosa, situado en Barro, se presenta como uno de los planes gratuitos más completos del interior de Pontevedra. Este espacio fluvial reúne pozas junto a una cascada, merenderos, molinos restaurados y establecimientos de hostelería. Turismo Rías Baixas indica que el acceso y el aparcamiento son gratuitos, mientras Turismo de Galicia sitúa allí la ruta PR-G 105, de 2,1 kilómetros y dificultad baja.

No se trata de una apertura reciente ni de un recinto artificial. El atractivo nace del río Agra o Barosa, afluente del Umia, que salva un desnivel aproximado de 30 metros mediante varios saltos y toboganes de roca. En los meses de calor, las pequeñas pozas formadas por el agua convierten este enclave rodeado de vegetación en una alternativa a las playas y piscinas convencionales.

Una cascada de 30 metros crea saltos, pozas y toboganes de roca

La Fervenza da Barosa concentra la imagen más reconocible del parque. El agua desciende sobre superficies de granito erosionadas y enlaza varios saltos antes de continuar por el cauce. Turismo de Galicia identifica este punto como parte del Camino Portugués y confirma que el conjunto se encuentra junto a 17 molinos, repartidos a ambos lados de la cascada.

La información facilitada señala que algunas zonas de roca “se convierten en improvisados toboganes” y que las pozas se utilizan para refrescarse durante el verano. El Barosa comparte ese atractivo con otros enclaves interiores formados por agua y roca, como esta piscina natural de Granada, aunque aquí la visita incorpora además un destacado conjunto etnográfico.

Los 17 molinos se reparten entre Muíños de Abaixo y Muíños de Arriba

Los molinos fueron construidos para aprovechar la fuerza del agua en la molienda de cereales como la avena, el maíz o el trigo. Turismo de Galicia divide el conjunto entre los Muíños de Abaixo y los Muíños de Arriba, formando un complejo hidráulico ligado a la arquitectura tradicional de la zona. Su disposición escalonada permite seguir el descenso del agua a través de las construcciones. Algunos edificios han sido restaurados y otros mantienen su estructura integrada en el paisaje del río.

El sendero PR-G 105 permite recorrer este patrimonio desde la zona de aparcamiento hasta el puente de San Breixo. La ficha oficial establece una longitud de 2,1 kilómetros, una duración estimada de una hora y dificultad baja. El itinerario pasa por la fervenza, los molinos, el puente de A Búa y un área recreativa, antes de regresar por la margen derecha del río.

Merenderos, aparcamiento gratuito y dos tabernas permiten pasar el día

El espacio ocupa 65.000 metros cuadrados, según Turismo Rías Baixas, y dispone de área recreativa, acceso para vehículos y aparcamiento gratuito. Turismo de Galicia añade que el recorrido cuenta con dos tabernas. La fuente proporcionada menciona también mesas, bancos de piedra y merenderos bajo los árboles, una combinación que facilita organizar una comida y permanecer varias horas en el parque sin depender únicamente de los establecimientos de hostelería.

Las opiniones incluidas en la información original destacan precisamente la comodidad del lugar. Paula García lo describe como “precioso” y menciona “varios merenderos y un pequeño bar”, mientras otros visitantes valoran la terraza junto a la cascada, la pradera con mesas y la posibilidad de combinar paseo, baño y comida. Quienes busquen una instalación fluvial con servicios regulados cerca de Madrid pueden consultar también este parque fluvial del Tajo.

Acceso, ruta y datos que deben comprobarse antes de la visita

La entrada se encuentra señalizada desde la carretera N-550, entre Pontevedra y Caldas de Reis. La ruta oficial parte del aparcamiento del parque y termina en el puente de San Breixo, aunque el recorrido permite regresar después al punto inicial. La ficha turística no establece un horario general de apertura del espacio, por lo que los horarios de las tabernas deben consultarse de forma independiente.

Las fuentes oficiales consultadas tampoco detallan servicio de socorrismo, control del baño ni condiciones diarias del caudal. Por ello, el enclave no debe presentarse como una piscina municipal con vigilancia confirmada. Antes de desplazarse resulta necesario comprobar las condiciones del río y cualquier restricción temporal.

Para quienes prefieran una alternativa costera, esta cala de Almería ofrece otro paisaje de baño natural entre formaciones rocosas.

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